El 12 de agosto, el cielo ofrecerá un eclipse solar total sobre España, uno de esos instantes en que la humanidad levanta la vista y recuerda su pequeñez ante el cosmos. Pero la maravilla tiene un precio si no se afronta con cuidado: la luz solar puede grabar en la retina de un niño una herida silenciosa e irreversible antes de que nadie sienta dolor alguno. La Asociación Española de Pediatría recuerda que la mejor protección no es solo un par de gafas homologadas, sino el conocimiento previo que convierte la curiosidad infantil en precaución consciente.
Los pediatras advierten sobre los riesgos del eclipse solar en niños
Los niños corren riesgo de sufrir lesiones oculares permanentes e irreversibles si observan el eclipse sin protección adecuada.