En las Corts Valencianas, la comisión creada para esclarecer la catástrofe de la dana se enfrenta a una paradoja dolorosa: el órgano diseñado para buscar la verdad ha perdido la confianza de casi todos sus propios integrantes antes de haber completado dos sesiones. PP, PSPV y Compromís se acusan mutuamente de manipulación, mientras la ausencia de figuras estatales clave vacía de contenido real la investigación. En este vacío de credibilidad institucional, los partidos de oposición vuelven la mirada hacia los juzgados, reconociendo implícitamente que la justicia ordinaria puede ofrecer lo que e
Los partidos valencianos desconfían de la comisión de investigación de la dana
Confían más en la jueza que en la comisión
¿Por qué desconfían tanto los partidos de una comisión que acaban de crear?
Porque ven que está diseñada para proteger a Mazón, no para investigar. El PP y Vox escribieron el guion, pero luego se quejan de que falta gente importante.
Espera, ¿quién exactamente se niega a comparecer? Porque hay una diferencia entre no poder comparecer legalmente y elegir no hacerlo.
Miguel Polo dice que no tiene obligación legal. Pedro Sánchez y los ministros simplemente no van a ir a las Corts. Comparecerán en el Congreso.
Entonces, ¿la comisión está débil porque le faltan voces del Gobierno central?
Sí, pero también porque el PSPV dice que no se ha entregado ni el listado de llamadas del president que se suponía debía estar ahí.
¿Y eso es verificable? ¿Alguien ha confirmado que ese listado debería estar y no está?
El PSPV lo dice en el plan de trabajo. Pero tienes razón, es una acusación, no un hecho confirmado por la comisión misma.
¿Y Vox, que preside, qué está haciendo?
Poco. No ha acelerado los trabajos, no ha convocado a las víctimas con urgencia. Usa la comisión como escudo para no responder preguntas sobre Mazón.
Eso es una interpretación. Lo que sabemos es que ha presidido dos sesiones. Lo demás es lo que los otros partidos dicen que está haciendo mal.
¿Entonces dónde creen que está la verdad?
En el juzgado. Todos los partidos de oposición lo dicen: confían más en la jueza que en esto.
O Pulso
- La comisión de investigación sobre la dana apenas ha celebrado dos sesiones y ya ninguno de los tres principales partidos cree en su utilidad real.
- PP, PSPV y Compromís se lanzan acusaciones cruzadas de manipulación, convirtiendo el espacio de investigación en un escenario de confrontación política.
- La negativa del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, de Pedro Sánchez y de sus ministros a comparecer ante la cámara autonómica deja la investigación sin sus testigos más decisivos.
- Vox, que preside la comisión, la defiende en público pero muestra escaso impulso para convocar víctimas o exigir responsabilidades concretas, usándola más como escudo retórico que como herramienta de escrutinio.
- Los partidos de oposición depositan su confianza en la investigación judicial, señalando que la jueza ofrece mayores garantías que un parlamento donde los comparecientes pueden ser elegidos por afinidad política.
En las Corts Valencianas, la comisión creada para esclarecer la catástrofe de la dana se enfrenta a una paradoja dolorosa: el órgano diseñado para buscar la verdad ha perdido la confianza de casi todos sus propios integrantes antes de haber completado dos sesiones. PP, PSPV y Compromís se acusan mutuamente de manipulación, mientras la ausencia de figuras estatales clave vacía de contenido real la investigación. En este vacío de credibilidad institucional, los partidos de oposición vuelven la mirada hacia los juzgados, reconociendo implícitamente que la justicia ordinaria puede ofrecer lo que el parlamento autonómico no logra garantizar.
A las puertas de la comisión de investigación sobre la dana en las Corts Valencianas, el escepticismo era la actitud dominante entre los representantes de los principales partidos. El PP sostenía que la comisión carecía de sentido sin la participación del PSOE. El PSPV declaraba no tener esperanza alguna en su efectividad. Compromís denunciaba que el espacio se había convertido en un terreno de bulos y negacionismo. Solo Vox, que preside la mesa, parecía confiar en el proceso, aunque sin mostrar especial empeño en acelerar los trabajos ni en convocar a las víctimas.
La investigación arrastraba una debilidad estructural difícil de soslayar: los comparecientes más relevantes a nivel estatal —el presidente del Gobierno, sus ministros y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar— se negaban a acudir, amparándose en que legalmente no estaban obligados a comparecer ante una cámara autonómica. Esas ausencias dejaban la comisión incompleta, aunque sí estaba previsto que desfilaran por ella el president Carlos Mazón, los dos imputados y las víctimas de la tragedia. Para escuchar a los representantes estatales habría que esperar al Congreso de los Diputados.
Los técnicos que abrieron las comparecencias aportaron datos relevantes —como la competencia de la Generalitat en la vigilancia de barrancos durante emergencias— pero su testimonio carecía del peso político necesario para construir un relato claro. Mientras tanto, el PSPV denunciaba que el PP manipulaba la comisión desde el primer día y que no se había entregado el listado de llamadas del president tal como exigía el plan de trabajo. Compromís, por su parte, señalaba que Vox había citado a comparecientes con vínculos directos con el partido. Ante este panorama, tanto socialistas como Compromís declaraban confiar más en la investigación judicial que en el trabajo parlamentario, reconociendo que los juzgados ofrecían las garantías que las Corts no lograban proporcionar.
A las puertas de la comisión de investigación sobre la dana en las Corts Valencianas, los representantes de los tres principales partidos políticos no ocultaban su escepticismo. El PP decía que la comisión no servía para nada si el PSOE no daba la cara. El PSPV afirmaba no tener esperanza alguna en su utilidad. Compromís denunciaba que el espacio se había convertido en un terreno de bulos, mentiras y negacionismo. Apenas dos sesiones celebradas, y ya ninguno de los tres partidos creía en la investigación que se suponía debía esclarecer lo ocurrido durante la catástrofe.
La desconfianza era generalizada, aunque los motivos diferían según quién hablara. Solo Vox, que presidía la mesa de la comisión, parecía confiar en su funcionamiento. Sin embargo, hasta el momento había mostrado poco empeño en acelerar los trabajos, en convocar a las víctimas o en exigir explicaciones a los cargos políticos. La derecha extrema utilizaba la comisión como comodín: cuando se le cuestionaba sobre la gestión del president de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, o sobre los avances judiciales, respondía que todo debía dirimirse en ese órgano parlamentario constituido para ello. Pese a ello, poco se había aclarado en el Hemiciclo valenciano.
El PP y Vox habían redactado el plan de trabajo y la lista de comparecientes, pero el portavoz popular en la comisión, Fernando Pastor, señalaba que la investigación carecía de sentido sin la participación del PSOE. El bloque conservador había querido que en una de las sesiones compareciera Miguel Polo, presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, pero este se había negado porque legalmente no tenía obligación de dar explicaciones ante la cámara autonómica. Tampoco lo haría el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni ninguno de los ministros que el PP y Vox habían solicitado. Esas ausencias dejaban la comisión coja, como decían los conservadores, aunque sí desfilarían por ella Mazón, los dos imputados y las víctimas de la tragedia. Para escuchar a los representantes estatales habría que esperar a que comparecieran en el Congreso de los Diputados, donde sí estaba previsto que lo hicieran.
Los técnicos fueron los primeros en comparecer ante el Parlamento autonómico, pero su testimonio carecía del efecto mediático de los políticos y los acusados. Un catedrático de Caminos y Puertos de la UPV señaló que la Generalitat era la competente en la vigilancia de barrancos en caso de emergencia. Esos detalles técnicos, sin embargo, no servían para afianzar un relato claro de lo ocurrido.
El PSPV tampoco albergaba esperanzas en la comisión. Los socialistas consideraban que estaba manipulada por el PP desde el primer día. Subrayaban que no se había entregado a la comisión el listado de llamadas del president tal y como se exigía en el plan de trabajo. Pero, como señalaban, además de las comisiones de investigación existía el juzgado. Compromís también confiaba más en la jueza que en la comisión parlamentaria. Denunciaban que Vox había citado a comparecientes que habían sido candidatos suyos o que se hacían fotos con Abascal. La investigación judicial, en opinión de los partidos de oposición, ofrecía mayores garantías que el trabajo parlamentario que se desarrollaba en las Corts Valencianas.
Citações Notáveis
Esta comisión no sirve para nada si el PSOE no da la cara— Fernando Pastor, portavoz del PP en la comisión
No tenemos ninguna esperanza de que sirva para nada— José Muñoz, representante del PSPV
Aquí nos encontramos en el espacio de los bulos, la mentira y el negacionismo— Isaura Navarro, representante de Compromís