En la costa catalana de S'Agaró, Dulceida y Alba Paul renovaron sus votos matrimoniales en una ceremonia íntima que, sin pretenderlo, se convirtió en un espejo de cómo la vida privada y la esfera pública se han vuelto inseparables en la cultura digital española. Lo que comenzó como un acto personal entre amigos y familiares terminó siendo documentado por medios de moda y entretenimiento, recordándonos que, en la era de los influencers, incluso los momentos más íntimos llevan consigo el peso de la mirada colectiva.