Los hijos de Crawford y Gere se reencuentran en 'The Shards', reviviendo el romance icónico de sus padres

Desde dentro todo se veía muy normal
Homer Gere recuerda el momento en que él y Kaia Gerber se dieron cuenta de quiénes eran sus padres.
Mark

¿Cómo es posible que dos personas que nunca se habían visto en persona terminen compartiendo protagonismo en una serie?

Mimi

Es una de esas coincidencias que solo Hollywood puede producir. Ambos fueron elegidos independientemente para sus papeles en The Shards. Solo cuando comenzaron los ensayos se dieron cuenta de quiénes eran sus padres.

Mark

¿Sintieron presión al enterarse de la conexión entre sus familias?

Mimi

Aparentemente no. Homer contó que fue casi cómico: se miraron, se dieron cuenta del vínculo, se preguntaron si deberían hablar de ello, y decidieron que sí. Pero desde ese momento, todo fue natural.

Mark

¿Qué sabemos de la relación entre sus padres? ¿Fue real o solo un acuerdo de imagen?

Mimi

Eso es lo que la prensa especuló durante años. Pero los hechos sugieren algo más complejo: se conocieron, se enamoraron, se casaron de forma impulsiva en Las Vegas, pero la diferencia de edad y sus vidas en direcciones opuestas terminaron siendo insuperables.

Mark

Crawford dijo que nunca fueron amigos. ¿Eso qué significa exactamente?

Mimi

Significa que la pasión y el glamour no fueron suficientes. Ella era muy joven cuando se casaron, él era una estrella establecida. A medida que ella creció y se afirmó como persona, la naturaleza de la relación no pudo cambiar. Estaban en etapas vitales completamente distintas.

Mark

¿Hay algo poético en que sus hijos ahora compartan pantalla?

Mimi

Sí, pero de una manera que sus padres probablemente nunca imaginaron. No es un reencuentro romántico, sino una continuación de una historia que terminó hace tres décadas. Es como si el universo quisiera cerrar un círculo, pero a través de la generación siguiente.

Mark

¿Crees que Homer y Kaia serán conscientes de que están reviviendo algo icónico?

Mimi

Definitivamente. Pero lo interesante es que ellos no cargan con el peso de esa historia de la misma manera. Para ellos es simplemente el trabajo de dos actores jóvenes que resultan tener un pasado familiar conectado. El mito pertenece a sus padres.

  • Kaia Gerber y Homer Gere se conocieron días antes del rodaje de The Shards en Disney+
  • Sus padres, Cindy Crawford y Richard Gere, se casaron en Las Vegas en 1991 tras conocerse en una barbacoa de Herb Ritts en 1988
  • El matrimonio duró cuatro años, hasta 1995, con una diferencia de edad de 17 años
  • Homer Gere, de 26 años, logra su primer gran papel protagonista tras estudiar en la Universidad de Brown

Los hijos de Crawford y Gere se conocieron días antes del rodaje de 'The Shards' en Disney+, confirmando que nunca se habían visto en persona. Sus padres formaron una de las parejas más poderosas del Hollywood de los noventa, casándose en Las Vegas en 1991 tras conocerse en una barbacoa de Herb Ritts.

Kaia Gerber y Homer Gere, hijos de la icónica pareja de los noventa Cindy Crawford y Richard Gere, comparten pantalla en 'The Shards', reviviendo el legado de uno de los romances más fascinantes de Hollywood.

Treinta años después de que una de las parejas más deslumbrantes del Hollywood de los noventa se separara, sus hijos han vuelto a encontrarse frente a las cámaras. Kaia Gerber y Homer Gere comparten protagonismo en The Shards, la nueva serie de Ryan Murphy disponible en Disney+, una adaptación del thriller de Bret Easton Ellis que sigue a un grupo de estudiantes de un exclusivo instituto privado en el Los Ángeles de los años ochenta mientras se enfrentan a la amenaza de un asesino en serie.

El reencuentro no fue planeado, sino una coincidencia que ha devuelto inevitablemente la atención hacia la historia de sus padres. Cindy Crawford y Richard Gere fueron, durante los años noventa, una de esas parejas cuya presencia en cualquier evento se convertía en noticia. Cuando ambos jóvenes fueron preguntados durante la promoción de la serie sobre la relación que mantuvieron sus progenitores, confirmaron que nunca se habían visto en persona antes de conocerse apenas unos días antes de comenzar el rodaje. A pesar de ello, solo han tenido palabras positivas el uno para el otro. Kaia describió a Homer como "una persona encantadora" y dijo que ha sido "una alegría" trabajar con él, destacando que aunque él nació en la Costa Este y ella en la Costa Oeste, "hemos conectado muchísimo". Homer, por su parte, recordó con humor cómo fue ese primer encuentro: ambos se dieron cuenta casi inmediatamente de quiénes eran sus padres y se preguntaron si deberían hablar del tema. "Desde dentro todo se veía muy normal", comentó.

Para Homer Gere, de 26 años, este es su primer gran papel protagonista. El hijo mayor de Richard Gere apenas lleva dos años trabajando como actor, después de haberse licenciado en Psicología y Artes Visuales por la Universidad de Brown. Kaia Gerber, en cambio, ya es una de las modelos mejor pagadas de la última década, aunque ha estado buscando consolidarse en cine y televisión, compaginando las pasarelas con papeles en pantalla que le permitan establecerse como una figura importante del nuevo Hollywood.

La historia de sus padres es la de dos personas que se encontraron en la cúspide de sus respectivas carreras. Richard Gere era ya una estrella consolidada que acababa de reafirmar su estatus de galán mundial gracias al éxito de Pretty Woman. Cindy Crawford, por su parte, disfrutaba de un ascenso imparable en las pasarelas, compitiendo con otras supermodelos como Naomi Campbell, Linda Evangelista y Christy Turlington. Según la revista People, su primer contacto ocurrió en 1988 durante una barbacoa organizada por el influyente fotógrafo Herb Ritts. Crawford quedó fascinada por el carisma del actor, quien tenía 39 años mientras que ella apenas llegaba a los 22.

No fue hasta tres años después cuando hicieron su debut oficial como pareja en los Oscar de 1991, un evento que quedó grabado en la memoria colectiva principalmente por el espectacular vestido rojo de Versace que lució Crawford, con escote en forma de corazón y tirantes cruzados, un look que sigue siendo considerado uno de los más icónicos de la historia de la alfombra roja. Apenas unos meses después, se casaron en Las Vegas de una manera tan improvisada que, según contaría la propia Crawford años más tarde, Gere le pidió matrimonio ese mismo día tras salir de una jornada de rodaje. Reunieron a un grupo de amigos en un jet privado rumbo a la ciudad del juego. Crawford pasó por el altar con un traje azul marino de Armani y un anillo confeccionado en el momento con un trozo de papel de aluminio. "No fue la boda con la que había soñado", reconocería después.

Su matrimonio estuvo constantemente bajo el escrutinio de la prensa sensacionalista. Los rumores de que su unión era simplemente una operación de imagen para impulsar sus respectivas carreras nunca cesaron. Incluso Crawford tuvo que salir públicamente a desmentir las especulaciones que aseguraban que Gere era homosexual. "¿Por qué? ¿Porque tiene muchos amigos gays?", respondió en una entrevista con Rolling Stone, señalando la cantidad de mujeres con las que se le relacionaba y añadiendo que "jamás saldremos a decir que no lo es, porque a él no le parece que haya nada de malo en ser gay".

Estuvieron casados cuatro años, hasta 1995. La diferencia de edad de 17 años terminó pesando en la relación. Crawford intentó adaptarse a los intereses de su marido, desde el béisbol hasta el budismo tibetano, pero con el tiempo comprendió que atravesaban etapas vitales muy distintas. "Creo que parte del problema de nuestra relación fue que éramos muchas otras cosas, pero no sé si alguna vez fuimos amigos, porque yo era muy joven y él era Richard Gere", reflexionó años después en un podcast. También reconoció que la distancia fue un enemigo importante: "Nunca pasamos el tiempo suficiente juntos. Los dos somos responsables de eso. Pensábamos que sería suficiente con volar de París a Los Ángeles para vernos durante una noche. Y no lo fue".

Tres años después de la ruptura, Crawford consiguió la boda con la que siempre había soñado. Se casó en Bahamas con el empresario Rande Gerber, con quien tiene dos hijos, Kaia y Presley, también modelo. Siguen siendo una de las parejas más sólidas del mundo del espectáculo. Richard Gere, por su parte, encontró de nuevo el amor en 2002 con la actriz Carey Lowell. De ese matrimonio, que duró 12 años hasta 2014, nació Homer. El joven comenzó su carrera como actor con un papel en Euphoria y ahora protagoniza The Shards, además de participar en la nueva película de Oliver Stone, White Lies, junto a Michael Douglas. Gere volvió a casarse en 2018 con la empresaria y publicista española Alejandra Silva, con quien tiene dos hijos más, Alexander y James. Treinta años después de su separación, la historia de Cindy Crawford y Richard Gere escribe un nuevo capítulo, pero esta vez a través de la siguiente generación.

Creo que parte del problema de nuestra relación fue que éramos muchas otras cosas, pero no sé si alguna vez fuimos amigos, porque yo era muy joven y él era Richard Gere
— Cindy Crawford, reflexionando años después sobre su matrimonio
Nunca pasamos el tiempo suficiente juntos. Los dos somos responsables de eso. Pensábamos que sería suficiente con volar de París a Los Ángeles para vernos durante una noche. Y no lo fue
— Cindy Crawford, a la revista People
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