Por primera vez en dos años, los depósitos bancarios a plazo en España ofrecen una rentabilidad media del 2%, un umbral que llega impulsado por las decisiones del Banco Central Europeo tras un año de tensiones geopolíticas y ajustes monetarios. El hito, sin embargo, esconde una paradoja silenciosa: con una inflación que supera el 4,3%, el ahorrador español gana más que antes pero sigue perdiendo en términos reales. Es la historia de un avance que no alcanza, de un sistema que premia la llegada y penaliza la lealtad, mientras casi un billón de euros descansa en productos que erosionan lentament
Los depósitos alcanzan el 2% de rentabilidad por primera vez en dos años
Las familias españolas pierden poder adquisitivo: un hogar con 10.000 euros ahorrados pierde 270 euros anuales por la inflación no compensada.