Los 'deepfakes' de desnudos se normalizan entre jóvenes sin educación en IA

Adolescentes víctimas de deepfakes sexuales enfrentan riesgos de chantaje, explotación por depredadores, depresión y suicidio, con efectos psicológicos a largo plazo aún desconocidos.
Casi podría considerarse un comportamiento normal entre los adolescentes
Un profesor de informática forense describe cuán común se ha vuelto la creación de deepfakes pornográficos entre jóvenes.
Mark

¿Por qué los adolescentes no entienden que estas imágenes pueden ser permanentes?

Mimi

Porque crecieron con aplicaciones que hacen que todo parezca temporal y reversible. Un filtro desaparece. Una historia se borra en veinticuatro horas. La idea de que algo publicado en internet puede vivir para siempre en los dispositivos privados de extraños es abstracta para ellos.

Mark

¿Qué diferencia hay entre esto y el sexting tradicional?

Mimi

El sexting requiere que alguien se fotografíe a sí mismo desnudo. Los deepfakes no. Cualquiera puede tomar una foto común de tu cara de las redes sociales y crear una imagen pornográfica. No necesitan tu consentimiento, ni siquiera tu conocimiento.

Mark

¿Entonces el problema es que los adolescentes están creando estas imágenes de otros adolescentes?

Mimi

Sí, pero también están interactuando con ellas, compartiéndolas, normalizándolas. Y muchos no ven la diferencia moral entre probar un traje de baño virtual y crear una imagen sexual de alguien. Para ellos, es solo otra cosa que hace la IA.

Mark

¿Por qué las escuelas no están enseñando esto?

Mimi

Porque es nuevo. Los planes de estudio no se actualizan tan rápido como la tecnología. Y los maestros mismos probablemente no saben cómo enseñarlo. Solo el treinta por ciento de los adolescentes dice que algún profesor les ha hablado sobre seguridad en IA. Es un vacío enorme.

Mark

¿Qué pasa si un padre intenta tener esta conversación y el hijo dice que todos sus amigos lo hacen?

Mimi

Ese es exactamente el punto. Los padres necesitan enseñarles a los niños que pueden decir no, que no necesitan participar solo porque otros lo hacen. Pero eso requiere que el niño sienta que puede confiar en el adulto, que no será castigado por hacer preguntas o admitir lo que está pasando.

  • Solo el 30% de adolescentes recibe educación escolar sobre seguridad en IA
  • El 70% de adolescentes usa IA para hacer tareas escolares
  • Los deepfakes de desnudos se han normalizado entre jóvenes sin comprensión de consecuencias
  • Los expertos recomiendan conversaciones antes de quinto grado

La mayoría de adolescentes carece de instrucción escolar sobre cómo protegerse al usar inteligencia artificial, dejando una brecha crítica en alfabetización digital. Los deepfakes de desnudos se han vuelto práctica común entre jóvenes que no comprenden que estas imágenes pueden ser permanentes y usadas para chantaje o explotación.

Solo el 30% de adolescentes recibe educación sobre seguridad en IA en las escuelas, mientras que la creación de deepfakes pornográficos se normaliza entre jóvenes sin comprensión de sus consecuencias legales y psicológicas.

Tres de cada diez adolescentes han recibido alguna vez una conversación en la escuela sobre cómo usar la inteligencia artificial de manera segura. El otro setenta por ciento está navegando este territorio completamente solo.

Esa brecha en la educación digital es el punto de partida de un problema más profundo que los expertos apenas están comenzando a nombrar. Según una encuesta reciente de Common Sense Media entre jóvenes de trece a diecisiete años, la mayoría de los adolescentes carece de lo que los investigadores llaman alfabetización en IA: no saben cómo funcionan estos sistemas, no pueden evaluar si un chatbot les está diciendo la verdad, y no tienen idea de cómo protegerse cuando se encuentran con contenido creado por máquinas. Michael Robb, director de investigación de la organización sin fines de lucro con sede en San Francisco, lo expresó sin rodeos: en su mayor parte, esas conversaciones ni siquiera están sucediendo.

Mientras tanto, el setenta por ciento de los adolescentes usa IA para hacer tareas escolares. Y en paralelo, algo más inquietante está ocurriendo. Los deepfakes de desnudos —imágenes y videos pornográficos creados mediante inteligencia artificial que hacen parecer que una persona específica está desnuda— se han vuelto tan comunes entre los jóvenes que un profesor de informática forense de la Universidad George Mason describió el fenómeno como algo que "casi podría considerarse un comportamiento normal entre los adolescentes". El Dr. Chad Steel señaló que existe una subestimación fundamental entre los adultos sobre cuán familiarizados están realmente los jóvenes con estas herramientas y cuán frecuentemente las utilizan.

Lo que hace que esto sea particularmente peligroso es que los adolescentes no comprenden las consecuencias. Muchos están familiarizados con aplicaciones que les permiten "probarse" ropa virtualmente, viendo a un avatar usando diferentes prendas. La transición mental entre eso y crear una imagen sexualizada de alguien es más pequeña de lo que los adultos imaginan. Los niños no entienden que una vez que una imagen íntima aparece en internet, puede ser descargada, archivada en dispositivos privados, y potencialmente nunca desaparecer. No comprenden que esas imágenes pueden ser usadas para chantaje, que depredadores pueden amenazar con enviarlas a padres o amigos a menos que la víctima pague o cumpla otras exigencias.

Los expertos desconocen aún los efectos psicológicos a largo plazo de ser víctima de un deepfake sexual. Pero sí saben que cuando imágenes íntimas de una persona terminan en internet, pueden afectar su capacidad de encontrar pareja, conseguir empleo, y aumentan significativamente el riesgo de agresión sexual, depresión y suicidio. Hay otro riesgo: las personas que acceden a material de abuso sexual infantil a veces localizan a las víctimas a lo largo de sus vidas.

Los expertos ofrecen orientación clara para los padres. Primero, hablar con los hijos sobre por qué nunca deben crear, compartir o interactuar con este contenido. Segundo, enseñarles cómo evitar convertirse en víctimas: una vez que publican una foto común de sí mismos en internet, cualquiera con acceso a ella podría usar IA para colocar su rostro sobre un cuerpo desnudo. La solución es publicar fotos únicamente en cuentas privadas y asegurarse de que solo personas de confianza tengan acceso. Tercero, y quizá lo más importante, estas conversaciones deben ocurrir temprano. Justine Carino, psicoterapeuta que trata a jóvenes en Nueva York, sugiere que si los niños comienzan a hablar sobre contenido sexualizado en tercero o cuarto grado, ese es el momento para iniciar esta conversación. De lo contrario, los padres deberían comenzar cuando estén en quinto grado.

Muchos padres temen que hablar sobre sexo les dará permiso a sus hijos para tener relaciones sexuales. La evidencia sugiere lo opuesto. Lo que funciona es ser proactivo y preventivo. También es crucial enseñarles a los niños qué hacer si sus amigos crean o comparten este contenido: cómo tener la confianza para decir que no, cómo entender que nunca necesitan decir sí para ser aceptados o tener amigos, y cómo saber que pueden acudir a un adulto de confianza sin temor. Carino enfatiza que cuantas más de estas conversaciones tengan los padres con sus hijos, más cómodos se sentirán acudiendo a ellos cuando surja cualquier cosa en sus vidas. En un mundo donde los peligros digitales evolucionan más rápido que la capacidad de las escuelas para enseñar sobre ellos, el diálogo abierto en el hogar se ha convertido en la defensa más importante.

En su mayor parte, esas conversaciones ni siquiera están ocurriendo
— Michael Robb, director de investigación de Common Sense Media
Los niños no entienden cómo protegerse ni que estas imágenes pueden ser permanentes y permanecer disponibles para siempre
— Dr. Chad Steel, profesor de informática forense
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