Los bancos españoles suben depósitos por cuarta vez, pero siguen pagando menos que Europa

Los bancos españoles ofrecen lo mínimo que pueden sin perder clientes
La estrategia de rentabilidades limitadas a clientes seleccionados mantiene la media sectorial por debajo de Europa.
Mark

¿Por qué los bancos españoles pagan menos por los depósitos si el Banco Central Europeo está subiendo los tipos?

Mimi

Porque tienen margen para hacerlo. Cuando los tipos suben, los bancos ganan más con los préstamos, así que no necesitan competir agresivamente por los depósitos. Ofrecen lo mínimo que pueden sin perder clientes.

Luke

Pero el BCE dice que reconoce el riesgo de fuga de depósitos si las tasas son bajas. ¿Eso no debería presionar a los bancos a pagar más?

Mimi

En teoría sí, pero en la práctica el BCE se opone a obligarles. Dice que quiere proteger la liquidez del sistema. Es una contradicción que el propio BCE reconoce.

Mark

¿Y por qué Francia paga más?

Mimi

Porque tiene la Livret A, una cuenta regulada por el Gobierno que 57 millones de franceses usan. Es una herramienta de política pública, no solo un producto bancario.

Luke

Pero eso no explica por qué Alemania e Italia pagan más sin tener un equivalente. Parece que hay más competencia real en esos mercados.

Mimi

Exacto. En España los bancos grandes tienen poder de mercado. Ofrecen el 2,25% solo a clientes seleccionados, no a todos. Eso mantiene la media baja.

Mark

¿Y qué pasa ahora con la investigación de la CNMC?

Mimi

Investiga si los bancos coordinaron para encarecer las hipotecas. Es un nuevo frente regulatorio que abre presión sobre el sector.

Luke

Pero eso es sobre hipotecas, no sobre depósitos. ¿Hay algo que obligue a los bancos a pagar más por los depósitos?

Mimi

No hay nada que los obligue directamente. El Gobierno amenazó en 2023 pero no hizo nada. El BCE insta pero no ordena.

Mark

Entonces, ¿los clientes españoles simplemente ganan menos por sus ahorros?

Mimi

Sí. Y si hay turbulencias financieras, podrían sacar su dinero buscando mejores tasas en el extranjero.

  • El euríbor ha escalado al 2,9% y el BCE prepara otra subida en septiembre, pero los bancos españoles trasladan esa presión al ahorrador con cuentagotas y de forma selectiva.
  • Santander y BBVA ofrecen el 2,25% solo a clientes de altos ingresos o con productos vinculados, lo que frena artificialmente la media sectorial y deja al pequeño ahorrador fuera del reparto.
  • Alemania, Italia y Francia superan ya el 2,22%, 2,26% y 2,38% respectivamente, y el modelo francés de la Livret A —con 400.000 millones en infraestructuras financiadas— evidencia que hay alternativas estructurales posibles.
  • La CNMC ha abierto una investigación contra seis grandes bancos del Ibex por posibles acuerdos anticompetitivos en hipotecas, añadiendo un nuevo frente regulatorio a una banca ya bajo escrutinio por sus políticas de depósitos.
  • El BCE advierte que mantener rentabilidades bajas aumenta el riesgo de fuga de depósitos en momentos de incertidumbre, aunque se resiste a imponer por decreto lo que el mercado debería resolver por competencia.

Durante cinco meses consecutivos, la banca española ha elevado la rentabilidad de sus depósitos, pero el gesto —aunque sostenido— no alcanza para cerrar la distancia que la separa del resto de Europa desde 2012. En un continente donde Francia moviliza el ahorro de 57 millones de ciudadanos a través de una cuenta regulada por el Estado, España permanece en el 1,92%, por debajo de la media europea del 2,09%, mientras sus grandes entidades reservan sus mejores tasas para clientes privilegiados. La pregunta que subyace no es solo de décimas porcentuales, sino de a quién sirve el sistema financiero y bajo qué condiciones el ahorro ciudadano merece ser recompensado.

Los bancos españoles acumulan cuatro subidas consecutivas en la rentabilidad de sus depósitos y han alcanzado el nivel más alto desde marzo de 2025, pero el avance no es suficiente para equipararse con Europa. La media española se sitúa en el 1,92%, frente al 2,09% de la zona euro, y la brecha con Alemania, Italia y Francia —que ofrecen entre el 2,22% y el 2,38%— persiste desde 2012 de forma casi ininterrumpida.

El problema no es solo de cifras, sino de estrategia. Santander y BBVA reservan sus mejores condiciones —el 2,25%— para clientes con altos ingresos o productos vinculados. Esta segmentación contiene la media sectorial y deja al ahorrador ordinario con rendimientos inferiores a los que obtendría en otros países europeos, incluso cuando el euríbor ha subido al 2,9% y el BCE se prepara para nuevas alzas.

Francia representa el contrapunto más llamativo: su Livret A, una cuenta de ahorro regulada por el Gobierno, es utilizada por el 80% de la población y ha financiado más de 400.000 millones de euros en infraestructuras. Es un modelo que convierte el ahorro ciudadano en palanca de desarrollo colectivo, algo que no tiene equivalente en el sistema español.

Esta no es la primera vez que la banca española enfrenta estas críticas. En 2023, cuando los tipos alcanzaron el 4,5%, el Gobierno amenazó con intervenir para obligar a subir los intereses de los depósitos. Los bancos se defienden recordando que durante los años de tipos negativos no cobraron a los particulares por custodiar su dinero, y que ofrecen algunas de las hipotecas más baratas de Europa.

Ahora, sin embargo, el sector afronta un nuevo frente: la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia investiga a Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja por posibles prácticas anticompetitivas en el mercado hipotecario. Los indicios apuntan a una posible vulneración de la Ley de Defensa de la Competencia y del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, normas que prohíben acuerdos que distorsionen la libre competencia entre entidades.

Los grandes bancos españoles han subido cuatro veces seguidas lo que pagan por los depósitos de sus clientes, pero aún así permanecen rezagados respecto a sus competidores europeos. El Santander y BBVA ofrecen el 2,25% de interés a clientes seleccionados por sus altos ingresos o por tener productos vinculados con la entidad, pero estas ofertas limitadas impiden que la rentabilidad media del sector avance lo suficiente. Según los registros oficiales del Banco Central Europeo actualizados a junio, España alcanza el 1,92% de interés medio en depósitos, mientras que la zona euro se sitúa en el 2,09%.

Esta brecha persiste a pesar de que el euribor ha subido al 2,9% y de que el Banco Central Europeo se prepara para otra subida de tipos en septiembre. Los bancos españoles llevan cinco meses consecutivos aumentando lo que pagan por los depósitos, alcanzando el nivel más alto desde marzo de 2025, pero la estrategia de ofrecer tasas altas solo a clientes seleccionados frena el avance de la media sectorial. Alemania paga el 2,22%, Italia el 2,26% y Francia el 2,38% en rentabilidad media de depósitos. Desde 2012, los bancos españoles ofrecen consistentemente menos que la zona euro.

Francia destaca por su modelo excepcional: la Livret A es una cuenta de ahorro regulada por el Gobierno que utilizan 57 millones de ciudadanos franceses, equivalente al 80% de la población. Este producto no solo moviliza el ahorro de las familias sino que también financia proyectos de infraestructura por más de 400.000 millones de euros. Es un mecanismo que sirve de ejemplo para potenciar el ahorro ciudadano de forma estructurada.

Esta situación no es nueva. En el ciclo anterior de subidas de tipos en 2023, cuando los tipos llegaron al 4,5%, los grandes bancos españoles desdeñaron el ahorro tradicional, lo que provocó una reprimenda del Gobierno que amenazó con obligarles a subir los intereses. El Banco Central Europeo también instó a las entidades a mejorar la rentabilidad y alentó a los clientes a cambiar de banco si no lograban mejores condiciones.

Los bancos se defienden recordando que durante la era de tipos negativos optaron por no cobrar a los clientes particulares por guardar su dinero, a diferencia de lo que hicieron con las empresas. También señalan que ofrecen las terceras hipotecas más baratas de Europa, solo por detrás de Malta y Bulgaria. Sin embargo, el Banco Central Europeo reconoce que si se mantienen rentabilidades bajas, el riesgo de fuga de depósitos aumenta en episodios de incertidumbre financiera, aunque se opone a obligar a pagar más por los depósitos para proteger la liquidez del sistema.

Ahora la banca enfrenta un nuevo frente regulatorio. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia investiga a seis grandes bancos del Ibex —Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja— por posibles prácticas anticompetitivas para encarecer el precio de los créditos hipotecarios. Se considera que hay indicios de que vulneraron el artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia y el artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, normas que prohíben acuerdos o prácticas que restrinjan o falseen la competencia entre empresas.

El Banco Central Europeo reconoce que si se mantienen rentabilidades bajas, el riesgo de fuga de depósitos aumenta en episodios de incertidumbre financiera
— Banco Central Europeo
Los bancos españoles ofrecen las terceras hipotecas más baratas de Europa, solo por detrás de Malta y Bulgaria
— Sector bancario español
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