En un movimiento que recuerda a los grandes giros de política monetaria del pasado, el Banco Central Europeo y sus pares globales han vuelto a elevar los tipos de interés para doblegar una inflación que sigue resistiendo. Se espera que la Reserva Federal estadounidense complete este giro coordinado en los próximos meses. Sin embargo, a diferencia de ciclos anteriores, los bancos centrales navegan ahora un paisaje inédito: la irrupción de la inteligencia artificial en la economía y la fragilidad de los mercados de deuda pública añaden capas de incertidumbre que ningún manual de política monetar