En un mundo donde la velocidad se ha convertido en moneda de poder, Lockheed Martin presenta el NXGB, un vehículo hipersónico de planeo diseñado no solo para volar más rápido que cualquier defensa convencional, sino para fabricarse a escala industrial y coste reducido. La iniciativa responde a la presión estratégica que ejercen China y Rusia sobre el equilibrio de disuasión global, recordándonos que la carrera armamentística del siglo XXI no se libra únicamente en el campo de batalla, sino en las líneas de producción. Estados Unidos apuesta por que la velocidad de fabricación sea tan decisiva
Lockheed Martin presenta el NXGB, misil hipersónico que recorre siete campos de fútbol en un parpadeo
Una máquina pensada para producirse en cantidad, sin sacrificar el rendimiento
¿Por qué Lockheed Martin insiste tanto en que el NXGB sea más barato de producir? ¿No debería importar solo que sea más rápido?
Porque una arma que vuela a Mach 5 pero que cuesta tanto que solo puedes tener tres no te sirve de mucho. Si quieres disuasión creíble, necesitas cantidad. Necesitas que tu adversario sepa que tienes suficientes para responder a cualquier amenaza.
Entonces esto es menos sobre la física del vuelo hipersónico y más sobre economía de defensa.
Exactamente. Lockheed Martin lleva sesenta años aprendiendo a hacer misiles. Lo que dicen es: ya sabemos cómo hacerlos rápidos. Ahora sabemos cómo hacerlos rápidos y baratos. Eso cambia el juego.
¿Y la demostración de 2027? ¿Qué pasa si falla?
Entonces todo lo que han dicho sobre arquitecturas modulares y producción escalable se queda en promesas. Pero si funciona, tienes un arma que puede integrarse en bombarderos, barcos y sistemas terrestres. Eso es flexibilidad operativa real.
¿Cómo responden China y Rusia a esto?
Probablemente aceleran sus propios programas. Esto es una carrera. Lockheed Martin está diciendo: llegamos primero, y además podemos hacer muchos. Eso es una declaración de intenciones.
The Pulse
- El NXGB supera Mach 5 y puede recorrer siete campos de fútbol en 300 milisegundos, haciéndolo prácticamente indetectable e ininterceptable por los sistemas de defensa antimisiles actuales.
- La presión estratégica de los avances hipersónicos de China y Rusia obliga a Washington a acelerar no solo el desarrollo tecnológico, sino la capacidad de producir estos sistemas en grandes cantidades y en plazos cortos.
- Lockheed Martin ha rediseñado su cadena de suministro, incorporado automatización industrial y construido nuevas instalaciones para poder escalar la producción del NXGB sin comprometer rendimiento ni elevar costes.
- El programa ya superó la Revisión Preliminar del Diseño, validando que cumple los requisitos de rendimiento, fabricabilidad y coste, con una demostración de vuelo decisiva prevista para 2027.
- El NXGB se integrará en plataformas terrestres, aéreas y navales, ampliando la flexibilidad operativa y consolidando una cartera hipersónica más amplia que incluye el ARRW, el Conventional Prompt Strike y el Long Range Hypersonic Weapon.
En un mundo donde la velocidad se ha convertido en moneda de poder, Lockheed Martin presenta el NXGB, un vehículo hipersónico de planeo diseñado no solo para volar más rápido que cualquier defensa convencional, sino para fabricarse a escala industrial y coste reducido. La iniciativa responde a la presión estratégica que ejercen China y Rusia sobre el equilibrio de disuasión global, recordándonos que la carrera armamentística del siglo XXI no se libra únicamente en el campo de batalla, sino en las líneas de producción. Estados Unidos apuesta por que la velocidad de fabricación sea tan decisiva como la velocidad del proyectil.
En trescientos milisegundos —el tiempo de un parpadeo— un misil hipersónico puede recorrer siete campos de fútbol. Con esa imagen, Lockheed Martin presentó el Next Generation Glide Body, o NXGB, un vehículo hipersónico de planeo concebido desde su origen para la producción industrial a gran escala. No es solo una máquina más rápida: es una máquina pensada para fabricarse en cantidad, a menor coste que los sistemas actuales, sin sacrificar rendimiento.
El NXGB responde a una prioridad estratégica clara. Ante los avances hipersónicos de China y Rusia, Washington necesita mantener su capacidad de disuasión con sistemas que superen Mach 5, sean prácticamente ininterceptables y puedan desplegarse desde plataformas terrestres, aéreas y navales. Johnathon Caldwell, vicepresidente de Sistemas Estratégicos de Lockheed Martin, lo definió como «la próxima generación de capacidades de disuasión», subrayando la combinación de eficacia militar, producción escalable y viabilidad económica.
Lo que distingue al NXGB de proyectos anteriores es su enfoque industrial desde el diseño inicial. La empresa ha invertido en automatización, nuevas instalaciones y expansión de su cadena de suministro para poder incrementar el ritmo de producción cuando sea necesario. El programa ya superó la Revisión Preliminar del Diseño —un hito que valida rendimiento, fabricabilidad y coste— y avanza hacia la construcción de los primeros demostradores.
El NXGB forma parte de una cartera hipersónica más amplia que incluye el ARRW para bombarderos estratégicos, el Conventional Prompt Strike para la Marina y el Long Range Hypersonic Weapon del Ejército. Todos comparten la misma filosofía: velocidades superiores a Mach 5, maniobra en vuelo y capacidad de penetrar defensas aéreas avanzadas. La demostración de vuelo prevista para 2027 será la prueba definitiva de si la promesa industrial y tecnológica del NXGB se sostiene en la realidad.
En trescientos milisegundos —el tiempo que tarda un parpadeo— un misil hipersónico puede recorrer la distancia de siete campos de fútbol. Con esta imagen contundente, Lockheed Martin expone el alcance de sus avances en armamento de velocidad extrema. La compañía acaba de presentar el Next Generation Glide Body, o NXGB, un vehículo hipersónico de planeo concebido desde sus cimientos para ser fabricado a escala industrial. No es solo una máquina más rápida: es una máquina pensada para producirse en cantidad, a un coste inferior al de los sistemas actuales, sin sacrificar el rendimiento.
El NXGB responde a una prioridad estratégica estadounidense. En un contexto donde China y Rusia avanzan en tecnología hipersónica, Washington necesita mantener su capacidad de disuasión. Lockheed Martin sostiene que este nuevo desarrollo ofrecerá un arma de largo alcance capaz de adaptarse a diferentes plataformas de lanzamiento —terrestres, aéreas, navales— y a múltiples escenarios operativos. El sistema alcanzará velocidades superiores a Mach 5, lo que lo hace prácticamente imposible de interceptar con las defensas antimisiles convencionales.
Lo que distingue al NXGB de proyectos anteriores es su enfoque industrial desde el diseño inicial. Lockheed Martin ha aplicado criterios de fabricación que simplifican la producción, reducen costes y aceleran los tiempos sin comprometer prestaciones. Johnathon Caldwell, vicepresidente y director general de Sistemas Estratégicos y de Defensa Antimisiles de la compañía, describió el NXGB como «la próxima generación de capacidades de disuasión», una combinación de eficacia militar, producción escalable y viabilidad económica. La empresa ha invertido en nuevas instalaciones de fabricación, automatización industrial y expansión de su cadena de suministro para poder incrementar rápidamente el ritmo de producción cuando llegue el momento.
El programa ya ha superado la Revisión Preliminar del Diseño, un hito técnico que valida que el sistema cumple los requisitos iniciales de rendimiento, fabricabilidad y coste. La siguiente fase incluye la construcción de los primeros demostradores y una demostración de vuelo prevista para 2027. Esa prueba será decisiva: verificará el comportamiento aerodinámico, las prestaciones hipersónicas y la madurez tecnológica del sistema antes de avanzar hacia la producción operacional.
El NXGB no existe en el vacío. Lockheed Martin desarrolla para el Departamento de Defensa estadounidense una cartera completa de programas hipersónicos. Está el ARRW, un arma hipersónica aire-superficie para bombarderos estratégicos. Está el Conventional Prompt Strike, que dotará a la Marina de una capacidad de ataque hipersónico de muy largo alcance mediante un vehículo impulsado inicialmente por cohete. Está el Long Range Hypersonic Weapon del Ejército, un sistema terrestre móvil para ataques convencionales a gran distancia con tiempos de respuesta mínimos. Todos comparten la misma filosofía: sistemas capaces de viajar a velocidades superiores a Mach 5, maniobrar en vuelo y penetrar defensas aéreas avanzadas.
La compañía aprovecha más de seis décadas de experiencia en desarrollo de misiles y sistemas estratégicos. En el NXGB se han incorporado tecnologías ya probadas, procesos industriales consolidados y lecciones de programas anteriores de armas hipersónicas. Lockheed Martin apunta hacia arquitecturas abiertas y modulares, capaces de evolucionar rápidamente mediante actualizaciones tecnológicas y adaptarse a nuevas amenazas sin necesidad de rediseñar completamente el sistema.
Para la empresa, el futuro de las armas hipersónicas no depende solo de la velocidad. Depende de la capacidad de producir grandes cantidades en plazos reducidos, un aspecto considerado esencial para mantener una disuasión creíble en conflictos de alta intensidad. El NXGB encarna esa evolución: un arma que no solo vuela más rápido, sino que puede fabricarse más rápido y más barato. La demostración de 2027 dirá si la promesa se sostiene en la realidad.
Notable Quotes
Representa la próxima generación de capacidades de disuasión, combinando eficacia militar, producción escalable y sostenibilidad económica— Johnathon Caldwell, vicepresidente y director general de Sistemas Estratégicos y de Defensa Antimisiles de Lockheed Martin