Desde las fábricas de Guangxi hasta los sitios de construcción de Norteamérica, LiuGong da un paso calculado hacia la madurez comercial: abandona la dependencia de intermediarios para establecer raíces propias en Canadá y lleva consigo una línea de maquinaria eléctrica que ya ha recorrido más de 60 países. En un mercado donde la confianza se gana con presencia y posventa, la empresa china apuesta a que la tecnología de batería —probada, refinada y con más de 60.000 unidades en operación— puede redefinir qué significa competir en construcción e industria pesada.