En un mercado inmobiliario que exige tanto volumen como calidad, Grupo Insur ha demostrado en el primer semestre de 2026 que ambas metas pueden coexistir: más viviendas entregadas, precios medios más altos y márgenes que se ensanchan. El salto del 52,5% en su EBITDA recurrente no es solo un dato financiero, sino el reflejo de una empresa que ha elegido con cuidado qué construir y a quién vender. Con una cartera de preventas que asegura visibilidad hacia el futuro y una cotización que aún descuenta su valor real, Insur se sitúa en ese espacio donde la paciencia del inversor y la disciplina del