En el antiguo cruce de caminos entre el desierto y el mar, la guerra que muchos esperaban ver apagarse ha vuelto a encenderse con fuerza renovada. Los hutíes de Yemen lanzaron drones y misiles contra Arabia Saudí, alcanzando un depósito de combustible junto al aeropuerto de Riad y despertando alarmas aéreas que no se escuchaban desde el último período de combates. La Liga Árabe, voz colectiva de una región acostumbrada a la fragilidad de la paz, advirtió que esta escalada amenaza con arrastrar consecuencias mucho más allá de las fronteras del conflicto yemení.