México aprobó reforma para penalizar deepfakes de funcionarios con penas de cinco años de cárcel, mientras Italia registra la voz de Meloni como marca ante la UE. Al menos 46 diputadas del Parlamento Europeo aparecieron en pornografía sintética falsa, evidenciando la urgencia de regulaciones efectivas contra contenido sexual no consentido.
Líderes mundiales impulsan medidas contra deepfakes: desde Meloni registrando su voz hasta Sheinbaum penalizando vídeos falsos
No la sátira política, ni siquiera la ofensa personal
¿Por qué México decidió penalizar los deepfakes de funcionarios específicamente? ¿No es eso lo que teme la oposición, que se use para silenciar crítica?
La ley dice que castiga el fraude cometido con videos falsos, no la crítica. Pero tienes razón en que la línea es difícil. Sheinbaum tuvo que salir a aclarar qué se sanciona y qué no, lo que sugiere que la preocupación es legítima.
Pero aquí está el problema: ¿quién decide dónde está esa línea? Un video que muestra a un funcionario cometiendo un crimen falso podría ser sátira política o fraude, dependiendo de quién lo interprete. La ley aprobada no resuelve eso.
¿Y entonces por qué Meloni eligió registrar su voz como marca en lugar de una ley más amplia?
Es más defensivo y menos controvertido políticamente. Protege específicamente su voz, no la de todos los funcionarios. Pero los expertos dicen que ni siquiera eso funciona completamente.
Exacto. Elena Gil es clara: registrar una marca sonora solo protege en ciertos contextos comerciales. No cubre todos los usos posibles de un deepfake de su voz. Es una solución parcial que se vende como solución completa.
¿Entonces cuál es el verdadero problema que estas medidas intentan resolver?
El caso de las 46 diputadas del Parlamento Europeo en pornografía sintética. Eso es lo que impulsa todo esto. Es abuso real, no teórico.
Sí, pero eso es un crimen sexual, no un problema de deepfakes en abstracto. La pregunta es si necesitas una ley nueva sobre deepfakes o si ya tienes leyes contra abuso sexual, difamación y fraude que podrían aplicarse.
¿Entonces Adsuara tiene razón? ¿Las leyes existentes son suficientes?
Parcialmente. Pero hay un argumento para la claridad: si la ley dice explícitamente que manipular imágenes sin consentimiento es ilegal, la gente lo entiende mejor.
Ese es un argumento válido, pero Adsuara también tiene un punto: cada vez que hay una tecnología nueva, no necesitas una ley nueva si ya tienes marcos que cubren el daño. Photoshop y deepfakes causan el mismo daño. ¿Por qué necesitas una ley diferente?
¿Qué está haciendo Dinamarca que es diferente?
Otorgó a los ciudadanos derechos sobre su identidad digital: voz, rostro, cuerpo. Pueden incluso reclamar indemnizaciones si se usa sin consentimiento. Pero permite excepciones para sátira y parodia.
Eso es más ambicioso, pero también más vago. ¿Qué significa "identidad digital"? ¿Cómo se prueba el daño? Es un enfoque más amplio, pero potencialmente más difícil de aplicar.
El Pulso
- México aprobó reforma con 72 votos a favor y 34 en contra para penalizar deepfakes de funcionarios con hasta 5 años de cárcel
- Italia registró la voz de Meloni como marca ante la UE con grabación de 4 segundos
- Al menos 46 diputadas del Parlamento Europeo aparecieron en pornografía sintética falsa
- Multa en México de hasta 1.173.000 pesos mexicanos (58.000 euros)
México aprobó reforma para penalizar deepfakes de funcionarios con penas de cinco años de cárcel, mientras Italia registra la voz de Meloni como marca ante la UE. Al menos 46 diputadas del Parlamento Europeo aparecieron en pornografía sintética falsa, evidenciando la urgencia de regulaciones efectivas contra contenido sexual no consentido.
Gobiernos de México, Italia y otros países implementan regulaciones para protegerse de videos falsos generados con inteligencia artificial, desde reformas penales amplias hasta registro de marcas sonoras.
En México, el Senado acaba de aprobar una reforma que penaliza la creación y distribución de videos falsos en los que aparecen funcionarios del gobierno. La votación fue cerrada: 72 votos a favor, 34 en contra. Si la Cámara de Diputados la ratifica, quienes usen inteligencia artificial para fabricar estos contenidos enfrentarán hasta cinco años de cárcel y multas de hasta 1.173.000 pesos mexicanos, aproximadamente 58.000 euros. La medida ha generado una tormenta política. Los opositores la llaman "ley anti-memes", argumentando que es un instrumento de censura disfrazado de protección. La presidenta Claudia Sheinbaum ha tenido que salir a aclarar públicamente qué se sanciona y qué no. "Lo que aparece en la ley es que no se pueden cometer delitos", explicó en su conferencia matutina. "No la sátira política, ni siquiera la ofensa personal." Su consejera jurídica, Luisa María Alcalde Luján, detalló los términos exactos: la ley castiga específicamente el fraude cometido mediante videos falsos de funcionarios, no la burla o la crítica.
Mientras México toma un camino legislativo amplio, Italia ha optado por una estrategia más personal. La primera ministra Giorgia Meloni ha solicitado registrar su voz como marca ante la Unión Europea. Archivó una grabación de cuatro segundos en la que pronuncia dos veces la frase "Yo soy Giorgia Meloni" ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea. La solicitud aún está en revisión, pero si es aceptada, Meloni tendría herramientas legales para exigir la retirada de contenidos falsos que usen su voz y reclamar indemnizaciones por daños. Es un enfoque defensivo e individual, distinto al de México.
Los expertos advierten, sin embargo, que estas medidas tienen límites. Elena Gil, abogada especializada en inteligencia artificial y fundadora de Data Guardians, señala que registrar una voz como marca ofrece protección incompleta. "La marca puede ayudar a determinados usos comerciales, pero como la protección se da para los productos o servicios para los que tú la hayas registrado, no es para cualquier deepfake", explica. En otras palabras, Meloni podría proteger su voz en ciertos contextos comerciales, pero no necesariamente en todos los escenarios donde alguien intente clonarla.
El problema que impulsa estas acciones es real y urgente. Una investigación de la organización Agora Digitale Transformation reveló que al menos 46 diputadas del Parlamento Europeo, una de cada seis, han aparecido en imágenes pornográficas falsas creadas con inteligencia artificial. Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, calificó la situación como "intolerable y deplorable" e instó a los Estados miembros a garantizar la aplicación efectiva de las nuevas normas europeas, a actuar contra las aplicaciones que permiten crear este contenido y a perseguir la difusión de deepfakes sexuales no consentidos.
Pero existe un debate más profundo sobre cómo responder. Borja Adsuara, abogado experto en derecho digital, cuestiona si se necesitan leyes específicas sobre deepfakes. En España, donde un adelanto electoral dejó en suspenso una reforma que pretendía prohibir videos falsos generados sin consentimiento, Adsuara argumenta que las protecciones ya existen. "No se debe crear un nuevo derecho a la propia imagen en el entorno digital. Ya nos protege la Constitución en su artículo 18, nos ampara la ley de protección civil, el código penal y la ley de protección de datos. La imagen y la voz son datos personales", sostiene. Propone, en cambio, introducir agravantes a delitos ya legislados, como las estafas cometidas con videos manipulados, sin crear una categoría legal nueva cada vez que emerge una tecnología.
Gil coincide parcialmente con Adsuara, aunque ve valor en una normativa explícita. "Una ley que mencione expresamente que las imágenes manipuladas sin consentimiento están penalizadas puede ayudar a dar más seguridad jurídica, pero eso no quiere decir que actualmente no exista una protección", indica. Dinamarca ha tomado un camino diferente: aprobó una ley que otorga a los ciudadanos derechos sobre su identidad digital, incluyendo voz, rostro y cuerpo, para evitar que se usen en el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial. La ley permite incluso reclamar indemnizaciones, aunque hace una excepción para la sátira y la parodia.
Lo que está claro es que los gobiernos del mundo están respondiendo, pero sin un consenso sobre la mejor estrategia. México castiga el fraude con deepfakes de funcionarios. Italia protege la voz de su líder como propiedad intelectual. Dinamarca otorga derechos digitales amplios a sus ciudadanos. España debate si necesita nuevas leyes o si los marcos existentes son suficientes. Cada enfoque refleja una apuesta diferente sobre cómo equilibrar la protección contra el abuso de inteligencia artificial sin sofocar la expresión política y la sátira.
Citas Notables
La marca puede ayudar a determinados usos comerciales, pero como la protección se da para los productos o servicios para los que tú la hayas registrado, no es para cualquier deepfake— Elena Gil, abogada experta en inteligencia artificial
No se debe crear un nuevo derecho a la propia imagen en el entorno digital. Ya nos protege la Constitución en su artículo 18, nos ampara la ley de protección civil, el código penal y la ley de protección de datos— Borja Adsuara, abogado experto en derecho digital