En una ciudad donde ocho de cada diez residentes son hispanos, el acuerdo que convirtió a agentes locales de Doral en extensiones de la autoridad migratoria federal lleva nueve meses sembrando miedo en las calles y hogares de quienes lo habitan. Líderes comunitarios y funcionarios demócratas del sur de Florida exigen ahora que la alcaldía rescinda ese contrato con ICE, firmado en enero de 2025, mientras la alcaldesa Cristi Fraga guarda silencio ante una presión que crece desde adentro de la propia comunidad. Lo que está en juego no es solo una cláusula administrativa, sino la pregunta de a qui
Líderes demócratas exigen a Doral rescindir acuerdo 287(g) con ICE
Residentes de Doral, 85% hispanos, reportan vivir con miedo y sentirse perseguidos debido a operativos migratorios intensificados bajo el acuerdo 287(g).