En Chile, una encuesta Criteria aplicada en agosto revela que casi la mitad de la ciudadanía anticipa consecuencias negativas de la Ley Miscelánea, ya promulgada, mientras el apoyo a la agenda de seguridad se fragmenta en cuanto se examinan sus herramientas concretas. El cuadro que emerge no es el de una sociedad indiferente, sino el de una ciudadanía que distingue entre principios generales y poderes específicos, entre la idea de orden y los instrumentos para alcanzarlo. El Gobierno del Presidente Kast navega así una paradoja moderna: mayor tolerancia hacia la seguridad como concepto, y mayor