Las inscripciones en Ciencias Políticas de la Carlos III subieron tras anunciarse que Leonor estudiaría allí, con la nota de corte aumentando del 9,5 al 10,7. Expertos debaten si existe «leonormanía» real o solo curiosidad genuina por una figura protegida que conecta con jóvenes de su generación en un contexto de instituciones menos reverenciales.