Desde las profundidades de la industria automotriz global, una marca china respaldada por uno de los conglomerados más poderosos del mundo acaba de plantar bandera en Argentina. Leapmotor no llega sola: trae consigo la infraestructura de Stellantis, precios competitivos y una tecnología de propulsión que desafía las categorías convencionales entre lo eléctrico y lo híbrido. En un mercado sudamericano que observa con cautela la expansión china, esta entrada podría marcar el inicio de una reconfiguración más profunda del ecosistema automotriz regional.
Leapmotor llega a Argentina con dos SUV híbridos a precios competitivos
Las ruedas impulsadas exclusivamente por motor eléctrico, alimentado por nafta
¿Por qué es importante que Leapmotor llegue respaldada por Stellantis en lugar de llegar sola?
Porque Stellantis ya tiene trescientos puntos de servicio en Argentina, un centro logístico de veinticuatro mil metros cuadrados, y relaciones establecidas con proveedores. Leapmotor no necesita construir eso desde cero.
Pero ¿cuántos de esos trescientos puntos están realmente equipados para trabajar con tecnología híbrida de rango extendido? El documento dice que pueden hacer una "primera atención" en cualquier lugar, pero las reparaciones van al taller Leapmotor. Eso suena a que la red existente es más para marketing que para capacidad real.
Los precios parecen competitivos. ¿Qué tan competitivos son realmente?
El B10 cuesta treinta y uno mil novecientos noventa dólares, casi lo mismo que el Changan CS55 a treinta y dos mil, pero con más autonomía eléctrica. El C10 a treinta y cinco mil quinientos es más caro que ambos, pero ofrece ciento cincuenta kilómetros de rango eléctrico.
Pero esos precios son en dólares, y el documento no menciona el precio en pesos ni la financiación disponible. Para un comprador argentino, eso es información crucial que falta.
¿Qué significa que comiencen a fabricarse en Brasil en 2027?
Significa que dejarían de importar desde China, lo que reduciría costos y tiempos de entrega. Es una señal de que Leapmotor planea quedarse en la región.
Eso es especulación. El documento dice que comenzarán a fabricarse en Brasil, pero no dice cuándo llegarán esos vehículos a Argentina, ni si los precios bajarán, ni si la producción brasileña reemplazará las importaciones chinas o las complementará.
¿Hay algo que te preocupe de esta llegada?
La tecnología REEV es relativamente nueva en Argentina. El X-Trail e-Power de Nissan existe, pero Leapmotor añade la capacidad de recargar la batería, lo que es diferente. Los usuarios necesitarán entender cómo funciona.
Y el documento no menciona garantía, cobertura de batería, o qué pasa si falla el motor eléctrico. Tampoco dice cuánta demanda real existe en Argentina por este tipo de vehículos, o si los doce concesionarios iniciales son suficientes para una marca nueva.
Le Pouls
- Leapmotor irrumpe en Argentina con dos SUV híbridos de rango extendido —el B10 a US$31.990 y el C10 a US$35.500— ingresando sin aranceles de importación gracias al cupo de vehículos electrificados de 2026.
- La marca china no construye su red desde cero: hereda más de 300 puntos de postventa, un centro logístico de 24.000 m² y el respaldo de Mopar, convirtiendo la infraestructura de Stellantis en su principal ventaja competitiva.
- El desafío es ganarse la confianza de un consumidor argentino históricamente escéptico ante marcas nuevas, especialmente en un segmento donde BYD y Changan ya tienen presencia establecida.
- La tecnología REEV —ruedas movidas solo por motor eléctrico, con nafta como generador de respaldo— ofrece hasta 150 km de autonomía eléctrica en el C10, posicionando a Leapmotor en un nicho técnico aún poco explorado en el país.
- Con la producción local prevista en Brasil para 2027, la marca apuesta a reducir costos y consolidar una presencia regional que trascienda el debut argentino.
Desde las profundidades de la industria automotriz global, una marca china respaldada por uno de los conglomerados más poderosos del mundo acaba de plantar bandera en Argentina. Leapmotor no llega sola: trae consigo la infraestructura de Stellantis, precios competitivos y una tecnología de propulsión que desafía las categorías convencionales entre lo eléctrico y lo híbrido. En un mercado sudamericano que observa con cautela la expansión china, esta entrada podría marcar el inicio de una reconfiguración más profunda del ecosistema automotriz regional.
Leapmotor, la marca china de automóviles que opera bajo el paraguas de Stellantis, abrió esta semana sus operaciones en Argentina con dos modelos SUV y una red inicial de doce concesionarios. La compañía, en pleno crecimiento en China durante 2026, no llega a construir desde cero: hereda la infraestructura del grupo que en el país opera bajo Fiat, Peugeot, Citroën, Jeep, Ram y DS.
Lo que distingue esta entrada es precisamente ese respaldo estructural. Los propietarios pueden acudir a cualquiera de los más de trescientos puntos de postventa de Stellantis para una primera evaluación, con grúa disponible si el vehículo debe trasladarse a un taller Leapmotor. Durante reparaciones, la marca ofrece movilidad y alojamiento por hasta cuatro noches. Mopar garantiza disponibilidad de repuestos y soporte técnico especializado. Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, subrayó que la apuesta no es solo sumar una marca al portafolio, sino poner a disposición toda la capacidad logística y comercial del grupo.
Los dos modelos utilizan tecnología REEV: las ruedas son impulsadas exclusivamente por un motor eléctrico, mientras que un motor naftero de 1,5 litros actúa como generador. La potencia conjunta declarada es de 215 caballos. El B10 —4,53 metros de largo, US$31.990— ofrece 95 km de autonomía eléctrica con una batería de 18,8 kWh. El C10 —4,74 metros, US$35.500— alcanza los 150 km eléctricos con una batería de 28,4 kWh y un maletero de 435 litros. Ambos ingresan sin arancel de importación y cuentan con actualizaciones OTA que pueden optimizar desde los sistemas de asistencia hasta la gestión de la batería.
Con la fabricación de ambos modelos prevista en Brasil para 2027, Leapmotor apunta a reducir costos y consolidar una presencia que va más allá del debut argentino, trazando una estrategia de largo plazo en América del Sur.
Leapmotor, la marca china de automóviles respaldada por el conglomerado Stellantis, abrió oficialmente sus puertas en Argentina esta semana con una propuesta que busca competir en el segmento de los vehículos híbridos a precios que rondan los treinta mil dólares. La compañía, que ha experimentado un crecimiento acelerado en el mercado chino durante 2026, instaló una red inicial de doce concesionarios y veinte puntos de servicio técnico, aprovechando la infraestructura existente del grupo que aquí opera bajo las marcas Fiat, Peugeot, Citroën, Jeep, Ram y DS.
Lo que distingue la llegada de Leapmotor es la arquitectura de soporte que hereda de Stellantis. Los propietarios pueden acudir a cualquiera de los más de trescientos puntos de postventa del grupo para una primera evaluación, y si es necesario, solicitar grúa para trasladar el vehículo al taller Leapmotor más cercano. Durante las reparaciones, la marca ofrece movilidad y alojamiento por hasta cuatro noches. Esta red se complementa con Mopar, la división de repuestos y accesorios originales de Stellantis, que garantiza disponibilidad de piezas y soporte técnico especializado. Stellantis mantiene en Argentina un centro logístico de veinticuatro mil metros cuadrados dedicado al almacenamiento y distribución de componentes, integrado a un ecosistema regional que continúa expandiéndose. Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, enfatizó que la llegada de Leapmotor no es simplemente incorporar una marca más al portafolio, sino poner a disposición toda la red comercial, capacidad logística y experiencia del grupo que lidera la industria automotriz en América del Sur.
La oferta inicial comprende dos modelos SUV con tecnología de rango extendido. El B10, con dimensiones de 4,53 metros de largo, 1,88 de ancho y 1,65 de alto, se posiciona entre competidores como el BYD Atto2 y el Changan CS55. Su precio es de treinta y uno mil novecientos noventa dólares, prácticamente idéntico al CS55 y más accesible que el Atto2, que cuesta treinta y tres mil novecientos noventa dólares. El interior destaca por un entorno digital comandado por dos pantallas: una de 8,8 pulgadas para el tablero de instrumentos y otra flotante de 14,6 pulgadas para el sistema multimedia.
El C10 es un SUV de mayor envergadura, con 4,74 metros de largo, 1,90 de ancho y 1,68 de alto, con capacidad para cinco ocupantes y un maletero de cuatrocientos treinta y cinco litros. Su precio alcanza los treinta y cinco mil quinientos dólares. El habitáculo incorpora una pantalla de 10,25 pulgadas para instrumentos y otra de 14,6 pulgadas para multimedia, con todas las funciones operadas mediante pantalla táctil, sin perillas ni botones físicos.
Ambos modelos utilizan la tecnología REEV, sigla en inglés para vehículo eléctrico de rango extendido, un sistema de propulsión similar al que Nissan implementa en el X-Trail e-Power. Las ruedas son impulsadas exclusivamente por un motor eléctrico alimentado por un motor de nafta de 1,5 litros, generando una potencia conjunta declarada de doscientos quince caballos de fuerza. A diferencia del modelo japonés, ambos Leapmotor cuentan con baterías recargables. El B10 monta una batería de 18,8 kWh que proporciona noventa y cinco kilómetros de autonomía eléctrica, mientras que el C10 incorpora una batería de 28,4 kWh que permite recorrer hasta ciento cincuenta kilómetros en modo eléctrico. Ambos poseen un generador de cincuenta kW y un tanque de combustible de cincuenta litros.
Los dos modelos llegan sin pagar arancel de importación, beneficiándose del cupo de vehículos electrificados establecido para 2026. Incorporan un sistema OTA que permite instalar nuevas funcionalidades y actualizaciones de software a lo largo del tiempo, manteniendo los vehículos actualizados. Estas actualizaciones pueden afectar los sistemas de asistencia a la conducción, el sistema de infoentretenimiento, la navegación, las medidas de ciberseguridad e incluso la unidad de control electrónico para optimizar el rendimiento del motor, la transmisión y la gestión de la batería.
La compañía planea iniciar la fabricación de ambos modelos en Brasil durante 2027, un movimiento que potencialmente reduciría costos y consolidaría la presencia de Leapmotor en la región de América del Sur. Con esta estrategia de producción regional y el respaldo de la red Stellantis, la marca china busca establecerse como un actor relevante en el mercado de vehículos híbridos de rango extendido.
Citations marquantes
La llegada de Leapmotor no trata solamente de incorporar una nueva marca a nuestro portfolio, sino de poner a su disposición toda nuestra red comercial y de postventa, la capacidad logística, el conocimiento del mercado y la experiencia de un grupo que lidera la industria automotriz en América del Sur.— Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina