Durante décadas, Latinoamérica fue el escenario al que otros llegaban; hoy, según datos de Civitatis, se convierte en el punto de partida. En 2025, la frecuencia de viaje en la región creció un 32,53%, más del doble que en España, señal de que una clase viajera latinoamericana está emergiendo con fuerza propia. Brasil, Argentina y México no solo comparten este impulso, sino que cada uno lo expresa a su manera: en intensidad, en duración, en la forma de elegir qué vivir lejos de casa.