Durante el último siglo, la humanidad libró una de sus batallas más silenciosas y decisivas contra las enfermedades infecciosas, y las vacunas fueron su arma más poderosa. La poliomielitis, el sarampión, la tos ferina y la difteria —que antes arrebataban vidas infantiles con brutal regularidad— han retrocedido de manera dramática gracias a décadas de programas de inmunización sistemáticos en todo el mundo, incluido Vietnam, que erradicó la polio en el año 2000. Sin embargo, este progreso no es un logro permanente: descansa sobre la voluntad colectiva de mantener altas tasas de vacunación, y su
Las vacunas han transformado la lucha global contra enfermedades infecciosas
Antes de las vacunas, cientos de miles de casos de parálisis por polio afectaban principalmente a niños; sarampión, tos ferina y difteria causaban muertes prevenibles en menores de cinco años.