En 2025, los ríos del mundo alcanzaron niveles de caudal que no se veían desde hace más de tres décadas, según la Organización Meteorológica Mundial. España encarna la paradoja de este momento: con reservas al 62 por ciento, amplias regiones vivieron el verano más seco en décadas, revelando que la abundancia histórica puede ser, en realidad, una forma de fragilidad. Lo que el agua esconde cuando falta no es solo sed, sino la arquitectura entera de una civilización construida sobre una promesa climática que ya no se cumple.
Las reservas hídricas mundiales alcanzan mínimos en tres décadas con impacto crítico en Europa
Las sequías intensas afectan el abastecimiento urbano y agrario en regiones españolas, generando alertas de escasez hídrica y estrés en la vegetación con temperaturas extremas.