Durante más de una década, el planeta ha estado retirando silenciosamente de una cuenta que no se puede reponer: sus reservas de agua subterránea. Nuevas mediciones satelitales revelan que el agotamiento de estos acuíferos —impulsado principalmente por la agricultura industrial— es un tercio más severo de lo que la ciencia había estimado, comprimiendo el margen de tiempo antes de que regiones enteras enfrenten una escasez sin retorno. Lo que parecía una preocupación del futuro distante se confirma, con datos en mano, como una crisis que ya está en curso.
Las reservas de agua mundial disminuyen gravemente con impacto socioeconómico sin precedentes
La disminución de reservas de agua dulce amenaza la seguridad hídrica de poblaciones dependientes de acuíferos, con implicaciones directas en acceso a agua potable y producción agrícola.