El cuerpo humano no es un modelo único sino un espectro de variaciones que la ciencia apenas comienza a cartografiar. Desde quienes jamás forman una imagen mental hasta quienes escuchan su propio pulso como si fuera música, estas peculiaridades no señalan averías sino la extraordinaria plasticidad de la biología humana. Un catálogo de más de 140 fenómenos físicos y neurológicos nos recuerda que lo que consideramos 'normal' es, en realidad, solo el centro estadístico de una distribución vastísima.