El-Sayed ganó las primarias demócratas de Míchigan con una campaña contra la influencia del dinero en política, directamente dirigida a AIPAC, que invirtió un récord de 30 millones de dólares contra él. Los tres pilares que sostenían la relación bilateral —valores compartidos, intereses comunes y apoyo bipartidista— están bajo presión extrema, según analistas con décadas de experiencia en negociaciones árabe-israelíes.