Durante 139 años, Varta fue en Ellwangen lo que el roble es para el bosque: raíz, sombra y promesa de permanencia. En julio de 2026, esa promesa se quebró cuando la legendaria fabricante alemana de baterías se declaró insolvente, incapaz de sobrevivir a la pérdida de su principal cliente, Apple, que trasladó sus pedidos a proveedores asiáticos más baratos. Lo que ocurre en este pueblo de Baden-Württemberg no es solo la historia de una empresa que cae, sino el reflejo de una Europa industrial que busca, sin encontrar aún, su lugar en un mundo que ha cambiado las reglas del juego.
Las pilas de Varta se apagan tras 139 años de historia
La quiebra de Varta amenaza con dejar sin empleo a 1.000 trabajadores directos en Ellwangen y 350 en Nördlingen, más miles de empleos indirectos en empresas proveedoras de la región.