A poco más de dos meses de las elecciones intermedias en Estados Unidos, la figura de Donald Trump ha trascendido su rol de político para convertirse en el verdadero eje del referéndum electoral: no se vota tanto por candidatos como por o contra su legado. Esta dinámica fractura al Partido Republicano entre la lealtad a su base y la necesidad de recuperar votantes moderados, mientras los demócratas ven en esa grieta una oportunidad histórica para avanzar en territorios que parecían inalcanzables. Lo que está en juego no es solo el control del Congreso, sino la pregunta más profunda sobre qué s