Zapatero niega influencia en Plus Ultra y desvincula su participación en sociedad de Dubái

No había contratos físicos. Todo funcionó sobre acuerdos verbales.
Zapatero explicó cómo cobraba 490.000 euros por informes sin documentación formal.

José Luis Rodríguez Zapatero compareció ante la justicia en un momento en que la memoria y el poder se someten al escrutinio de los hechos. El expresidente negó haber influido en el rescate público de 53 millones de euros concedido a Plus Ultra en 2021, y rechazó cualquier vínculo con una sociedad offshore en Dubái que, según el juez instructor, podría haber servido para ocultar comisiones. Entre la versión de un consultor que trabajó sin contratos escritos y los indicios reunidos por la investigación, la justicia deberá ahora discernir dónde termina el olvido y dónde comienza la omisión.

  • El juez sospecha que Zapatero ordenó crear una sociedad en Dubái para encubrir una comisión derivada del rescate de Plus Ultra, una acusación que el expresidente rechaza con rotundidad.
  • La investigación sitúa a Zapatero en una comida en el restaurante Portonovo en 2024 donde habría dado esa orden, pero él afirma no recordar siquiera que ese encuentro tuviera lugar.
  • Zapatero reconoció haber cobrado 490.000 euros por informes de geopolítica mediante acuerdos verbales, sin contratos físicos, lo que complica la trazabilidad documental de su relación con Análisis Relevante SL.
  • La empresa de marketing de sus hijas también prestó servicios a esa misma compañía, añadiendo capas de vínculos familiares y económicos que la acusación busca conectar con el rescate de la aerolínea.
  • La declaración del expresidente convierte el caso en un duelo entre su versión —la de un consultor ajeno a las decisiones— y los indicios judiciales que apuntan a una trama de influencias y ocultamiento.

José Luis Rodríguez Zapatero se presentó ante la justicia para desmentir cualquier participación en el rescate de Plus Ultra, la aerolínea que recibió 53 millones de euros en préstamos públicos de la Sepi en 2021. Fue categórico: no conoció al dueño de la compañía, Julio Martínez Solá, hasta 2024, tres años después de que la operación se cerrara, y negó haber ejercido influencia alguna para facilitarla.

Lo que sí admitió fue su relación profesional con Análisis Relevante SL, empresa a la que facturó 490.000 euros por informes de geopolítica. Zapatero describió esos trabajos como encargos verbales, sin contratos escritos, cobrados al cierre de cada año. La empresa de marketing de sus hijas también prestó servicios a esa misma compañía, y el expresidente defendió esa colaboración como una simple división del trabajo: ellas se ocupaban del marketing, algo que él reconoció no saber hacer.

Sin embargo, la investigación judicial apunta en otra dirección. El juez instructor sospecha que Zapatero ordenó la creación de una sociedad offshore en Dubái para evadir una presunta comisión vinculada al rescate. Según las fuentes, la Unidad Central de Operaciones sitúa esa orden en una comida celebrada en el restaurante Portonovo en 2024. Zapatero negó cualquier vínculo con esa estructura y afirmó no recordar el encuentro.

El juez deberá ahora sopesar la credibilidad de estas negaciones frente a los indicios acumulados. Mientras la acusación construye una trama de influencias y ocultamiento, Zapatero sostiene la imagen de un consultor puntual, ajeno a las decisiones que rodearon el rescate y a las estructuras societarias que la investigación le atribuye.

José Luis Rodríguez Zapatero compareció ante la justicia para desmentir cualquier participación en el rescate de Plus Ultra, la aerolínea que recibió 53 millones de euros en préstamos públicos de la Sepi en 2021. El expresidente fue categórico: no conoció a Julio Martínez Solá, dueño de la compañía, hasta 2024, tres años después de que la operación se cerrara. Según fuentes jurídicas que siguieron su declaración, Zapatero negó de manera rotunda haber ejercido influencia alguna para facilitar el rescate.

Lo que sí reconoció fue su relación profesional con Análisis Relevante SL, una empresa mercantil a la que facturó 490.000 euros por la elaboración de informes sobre geopolítica. Zapatero describió estos trabajos como encargos verbales, sin que mediara contrato escrito alguno. Cobró al final de cada año por los informes entregados. Cuando se le preguntó sobre la existencia de documentación que probara formalmente esta relación laboral, el expresidente fue directo: no había contratos físicos. Todo había funcionado sobre la base de acuerdos verbales.

La empresa de marketing de sus hijas también prestó servicios a Análisis Relevante SL. Zapatero defendió la solvencia de la compañía familiar y explicó que su participación en ese negocio respondía a una simple división del trabajo: sus hijas se ocupaban del marketing, algo que él mismo reconoció no saber hacer. Respecto al propietario de Análisis Relevante, Julio Martínez Martínez, Zapatero lo caracterizó como un amigo.

La investigación judicial, sin embargo, apunta en otra dirección. El juez instructor sospecha que detrás de la constitución de una sociedad offshore en Dubái se esconde un intento de Zapatero por evadir una presunta comisión derivada del rescate de Plus Ultra. La Unidad Central de Operaciones, según las fuentes, ha establecido que en una comida celebrada en el restaurante Portonovo en 2024, Zapatero habría ordenado a Julio Martínez Martínez la creación de esa estructura societaria fuera de España. Zapatero negó categóricamente cualquier vínculo con la sociedad offshore en Dubái y afirmó no recordar la comida en cuestión.

La declaración del expresidente marca un punto de inflexión en la investigación. Mientras la acusación intenta demostrar una trama de influencias y ocultamiento de comisiones, Zapatero sostiene una versión radicalmente distinta: la de un consultor que prestó servicios puntuales sin contrato formal, que desconoce los detalles de estructuras offshore y que no tuvo nada que ver con las decisiones que rodearon el rescate de la aerolínea. El juez deberá ahora evaluar la credibilidad de estas negaciones frente a los indicios que la investigación ha reunido hasta el momento.

Zapatero describió al dueño de Análisis Relevante como un amigo y defendió la solvencia de la empresa de marketing de sus hijas
— Fuentes jurídicas que presenciaron su declaración
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué un expresidente declararía que no conocía al dueño de Plus Ultra hasta tres años después del rescate?

Model

Porque si lo hubiera conocido antes, la sospecha de influencia sería casi inevitable. La cronología es su defensa.

Inventor

Pero ¿cómo se explica que cobrara casi medio millón de euros sin un solo contrato escrito?

Model

Dice que eran encargos verbales. En el mundo de la consultoría de alto nivel, eso ocurre. Pero claro, sin papel, es difícil probar qué se pidió y qué se entregó realmente.

Inventor

¿Y la sociedad en Dubái? ¿Por qué negaría conocerla si está investigada?

Model

Porque si admitiera haberla ordenado, estaría confesando que intentó ocultar dinero. La negación es la única salida que le queda.

Inventor

¿Cree que el juez le creerá?

Model

Eso depende de qué más encuentre. Una comida en un restaurante, testigos, registros bancarios. Las palabras de Zapatero contra los indicios que ya tiene el juez.

Inventor

¿Qué pasa si la investigación prueba que sí ordenó la sociedad offshore?

Model

Entonces estaríamos ante un intento de blanqueo de capitales. Pero por ahora, es su palabra contra la sospecha.

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