En los primeros compases de la temporada 2026, Joventut Badalona se alzó con la Supercopa ACB al derrotar al Barcelona en la final, con Nicolás Laprovittola como arquitecto de una victoria que va más allá del marcador. El triunfo no solo arrebató un título al conjunto de Sekulic, sino que rompió la ilusión de invencibilidad con la que los azulgranas llegaban a la competición. Es el recordatorio eterno que el deporte ofrece: ningún dominio es absoluto, y siempre hay alguien dispuesto a reescribir el guion.