Durante décadas, Europa construyó uno de los sistemas de inmunización más sólidos del mundo; hoy, dieciséis de sus países ven cómo esa obra se erosiona lentamente. El descenso en las tasas de vacunación infantil contra enfermedades como la tos ferina, la hepatitis B y la poliomielitis no es aún una crisis declarada, pero sí una advertencia que los expertos en salud pública no pueden ignorar. Detrás de los números hay algo más difícil de medir que los porcentajes: una generación de familias que ha comenzado a dudar de decisiones que sus padres nunca cuestionaron. La historia de la inmunización
La vacunación infantil pierde terreno en Europa con descensos en 16 países
Riesgo potencial para millones de niños europeos si continúa el descenso de cobertura vacunal y reaparecen enfermedades infecciosas prevenibles.