En un momento en que millones de paquetes individuales cruzan cada día las fronteras europeas desde plataformas asiáticas, la Unión Europea ha respondido con una reforma estructural de largo alcance: un nuevo Código Aduanero centralizado y digitalizado, con una autoridad única que reemplaza décadas de procedimientos nacionales fragmentados. La medida no es solo técnica ni fiscal —aunque introduce aranceles a envíos menores de 150 euros—, sino que expresa una voluntad política de recuperar soberanía sobre la frontera digital en una era de comercio sin precedentes.