Más de un siglo después de su descubrimiento, la vacuna BCG sigue siendo la principal herramienta contra la tuberculosis, pero no alcanza para detenerla. La bacteria Mycobacterium tuberculosis ha perfeccionado el arte de la invisibilidad y la resistencia, mientras que los sistemas de salud más frágiles del mundo no logran sostener los tratamientos prolongados que exige. La tuberculosis no persiste por falta de ciencia, sino porque la biología del patógeno y las desigualdades humanas se refuerzan mutuamente.
La tuberculosis persiste pese a vacuna de 100 años: por qué no podemos erradicarla
La tuberculosis continúa siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo, afectando a millones de personas con infección latente y activa.