La trehalosa, extraída de plantas de resurrección del desierto, permite que las vacunas resistan temperaturas de hasta 40°C durante meses sin perder eficacia. Actualmente, hasta la mitad de las vacunas mundiales se pierden por fallos en refrigeración, especialmente en países de renta baja donde mueren 1,5 millones de niños por enfermedades prevenibles.
La trehalosa de plantas desérticas abre camino a vacunas sin refrigeración
Anualmente 1,5 millones de niños menores de cinco años mueren por enfermedades prevenibles con vacunas que se pierden o se vuelven ineficaces por ruptura de cadena de frío.