Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos han buscado en la excepción una puerta de escape a las reglas que los incomodan. El llamado sesgo de supervivencia —esa tendencia a recordar solo a quienes sobrevivieron mientras se olvida a quienes no— se ha convertido en una herramienta cotidiana para relativizar décadas de evidencia médica sobre hábitos saludables. El centenario fumador existe, sí, pero su historia ilumina solo una esquina del cuadro, dejando en sombra a los millones cuyo silencio es la verdadera estadística.