En Medellín, una mujer que buscaba empleo fue atrapada por una trampa que combina dos de las fuerzas más poderosas de la vida moderna: la necesidad de trabajo y la confianza en la formalidad. Los estafadores, haciéndose pasar por reclutadores legítimos, le exigieron comprar un iPhone de última generación como requisito laboral; ella lo hizo con crédito, lo envió para una supuesta instalación de software, y nunca más supo del dispositivo ni del empleo. Este caso, que salió a la luz a través de redes sociales, revela cómo el fraude laboral digital explota la vulnerabilidad de quienes más necesit
La trampa de la falsa vacante: cómo estafadores engañan a desempleados para robar iPhones
Una mujer perdió un iPhone de alta gama y quedó endeudada con un crédito sin recuperar el dinero invertido.