Cada semana, millones de peruanos depositan en un número la esperanza de una vida distinta. El domingo 30 de agosto, La Tinka ofreció ese sueño con mayor intensidad que de costumbre: nadie había acertado los seis números en el sorteo anterior, y el pozo acumulado ascendió a más de 26 millones de soles. En la aritmética del azar —más de 12 millones de combinaciones posibles— late una pregunta antigua sobre la fortuna, la paciencia y lo que los seres humanos estamos dispuestos a intentar.