Casi tres años después del ataque que sacudió a Israel, Benjamín Netanyahu llega a las elecciones de octubre con la promesa de victoria total sobre Hamás convertida en deuda impagable. La organización sigue gobernando Gaza tras casi 74.000 muertos y los bombardeos más intensos desde la Segunda Guerra Mundial, mientras unos 40 rehenes regresaron en ataúdes. Lo que fue narrativa de poder se ha transformado en evidencia de fracaso, y el hombre que gobernó Israel casi dos décadas como garante de su seguridad enfrenta ahora el veredicto de una ciudadanía que ya no le cree.
La supervivencia de Hamás complica la reelección a Netanyahu
Casi 74.000 muertos en Gaza, más de 1.200 gazatíes fallecidos durante tregua, 40 rehenes israelíes regresaron en ataúdes tras prolongación de guerra.