En el horizonte de una enfermedad que borra el tiempo, investigadores del Instituto Mass General Brigham han encontrado en la resonancia magnética una forma de leer el ritmo del olvido: los patrones de atrofia cerebral en personas menores de 65 años con Alzheimer temprano revelan, con notable consistencia, cuán velozmente avanzará el deterioro. El hallazgo, publicado en la revista Neurology, no promete certezas absolutas, pero ofrece algo igualmente valioso: la posibilidad de que pacientes, familias y médicos puedan planificar con mayor lucidez frente a lo que viene.