La reforma electoral de Meloni genera rechazo en sus propios socios por favorecer solo a Hermanos de Italia

La ley está hecha únicamente para beneficiarla a ella
Así ven sus socios de coalición la reforma electoral que Meloni propone para garantizar estabilidad.
Mark

¿Por qué Meloni quiere cambiar la ley electoral si su gobierno es el más estable de las últimas dos décadas?

Mimi

Porque teme perder el poder con la ley actual. Los sondeos muestran que no podría revalidar la misma coalición en 2027 o 2028. Quiere blindarse.

Luke

Pero eso es especulación sobre sus intenciones. Lo que sabemos es que propone un sistema con premio de mayoría. ¿Eso es objetivamente mejor o peor?

Mimi

Depende de a quién le preguntes. Meloni dice que garantiza estabilidad. Sus socios dicen que la favorece desproporcionadamente a ella.

Mark

¿Y la oposición?

Mimi

Interesantemente, también podría beneficiarse. Si el campo amplio supera en votos a la coalición de derechas, el premio de mayoría también los favorecería.

Luke

Entonces el sistema en sí no es el problema. El problema es que Meloni lo diseña a su medida.

Mimi

Exacto. Y sus socios lo saben. La Liga y Forza Italia están molestos porque desaparecerían las circunscripciones uninominales donde ellos tienen fuerza.

Mark

¿Puede Meloni sacar esto adelante sin ellos?

Luke

Necesita mayoría simple en Diputados y luego pasa por Senado. Depende de sus socios o de otros grupos parlamentarios. Sin ellos, es difícil.

Mimi

Además, hay una enmienda sobre voto preferencial que la Liga podría bloquear. El texto ya ha sido modificado varias veces.

Mark

¿Cuál es el escenario más probable?

Mimi

Que el Rosatellum sobreviva. La reforma es susceptible de fracasar por la resistencia interna de la coalición.

Luke

Y mientras tanto, los italianos no están ni enterados. Una encuesta muestra desinterés general sobre la propuesta.

  • Ley Stabilicum: 70 escaños extra en Diputados, 35 en Senado para quien supere 42% de votos
  • Liga y Forza Italia se oponen porque favorecería desproporcionadamente a Hermanos de Italia
  • Vannacci y Futuro Nacional superan 5% en sondeos, amenazando a la Liga de Salvini
  • Mattarella finaliza mandato presidencial en 2029; Meloni busca colocar presidente de derechas

La ley Stabilicum otorgaría 70 escaños extra en Diputados y 35 en Senado a quien supere el 42% de votos, buscando estabilidad gubernamental. Liga y Forza Italia se oponen porque el sistema proporcional favorecería desproporcionadamente a Hermanos de Italia frente a sus socios de coalición.

La primera ministra italiana Giorgia Meloni propone una nueva ley electoral que premia a la fuerza más votada con escaños adicionales, pero sus socios de coalición rechazan la medida por considerarla diseñada únicamente para beneficiarla.

Giorgia Meloni quiere reescribir las reglas del juego electoral italiano, y sus propios aliados están furiosos. La primera ministra ultraderechista ha presentado la ley Stabilicum —rebautizada burlonamente por la oposición como ley Melonellum— que sustituiría el actual sistema Rosatellum. La propuesta es directa: entregar 70 escaños adicionales en la Cámara de Diputados y 35 en el Senado a cualquier fuerza política que supere el 42 por ciento de los votos nacionales. Quien no alcance el 3 por ciento a nivel nacional no entraría en el Parlamento, salvo si forma parte de una coalición que sí cruza el 10 por ciento. El objetivo declarado es garantizar estabilidad gubernamental. El problema es que casi nadie cree que eso sea realmente lo que busca.

Meloni argumenta que Italia necesita gobiernos más fuertes y menos fragmentados. El país ha experimentado tres reformas electorales en dos décadas, ninguna particularmente exitosa. El Porcellum de Berlusconi duró nueve años antes de que el Tribunal Constitucional lo invalidara. El Italicum de Renzi nunca se aplicó completamente. El Rosatellum actual, vigente desde 2017, mezcla circunscripciones uninominales con un sistema proporcional que intenta equilibrar representación y gobernabilidad, aunque ha producido mayorías parlamentarias frágiles. Meloni sostiene que su reforma evitaría estos problemas. Lo que no dice es que también evitaría que pierda el poder.

Ahí está el quid de la cuestión. Según los sondeos, Meloni no podría revalidar la misma coalición que armó en 2022 bajo la ley actual. Teme un bloqueo parlamentario que abra la puerta a un gobierno técnico, como los de Mario Monti o Mario Draghi. Con la ley Stabilicum, si Hermanos de Italia obtiene el 42 por ciento de los votos, se llevaría una mayoría parlamentaria abrumadora. Pero sus socios de coalición, la Liga de Matteo Salvini y Forza Italia, ven exactamente lo que está pasando. Luca Mancin, politólogo de la Universidad de Milán, lo explica sin rodeos: el nuevo sistema favorecería desproporcionadamente a Meloni porque desaparecerían las circunscripciones uninominales y todo pasaría a ser completamente proporcional. La Liga y Forza Italia están molestos. Consideran que la ley está hecha únicamente para beneficiar a Meloni.

El conflicto se agudiza con una enmienda que Meloni quiere introducir: el voto preferencial. Esto permitiría a los votantes elegir directamente qué candidato de la lista del partido o coalición prefieren, en lugar de aceptar el orden fijado por las direcciones de los partidos. Es lo que se conoce como modelo belga, y en la práctica desbloquearía las listas. Para Meloni, esto incentiva la formación de coaliciones. Para sus socios, es un arma más que la favorece. El texto ha sido modificado y retocado varias veces en las últimas semanas. Mancin sospecha que la Liga podría hacer fracasar la ley si, después de la votación, se aprueba la enmienda sobre el voto preferencial. La tramitación parlamentaria ya ha comenzado, pero no es fácil alcanzar un acuerdo dentro de la coalición sobre los aspectos más controvertidos.

Meloni enfrenta presión desde múltiples direcciones. A la derecha, el general retirado Roberto Vannacci ha lanzado su plataforma Futuro Nacional, que supera el 5 por ciento en los sondeos y amenaza con sepultar a la Liga de Salvini. Vannacci se posiciona como el guardián de las esencias de la derecha italiana, aprovechando el giro pragmático y atlantista de Meloni para atraer a los descontentos. No es aliado de Meloni, pero podría serlo. Hay parlamentarios de la Liga seriamente preocupados por no ser reelegidos y considerando pasarse a Futuro Nacional. Vannacci ha retado a Meloni a sacar carácter e introducir el voto preferencial, con el que parece conforme. Su posición sobre el nuevo sistema electoral es ambigua: en teoría, un sistema proporcional le permitiría obtener más escaños si decidiera no integrarse en una coalición con Hermanos de Italia, la Liga y Forza Italia.

La oposición de centroizquierda, mientras tanto, ve una oportunidad. El Partido Democrático de Elly Schlein y el Movimiento Cinco Estrellas de Giuseppe Conte están en disputa por colocar en primera línea a sus candidatos, pero la reforma de Meloni los obligaría a definir de antemano quién es su candidato a primer ministro. Esto fuerza la unidad. Además, según algunas encuestas, el llamado campo amplio podría superar en porcentaje de votos a la coalición de derechas. Con un sistema proporcional con premio de mayoría, también podría beneficiarse. Una victoria con una diferencia tan amplia de escaños gracias al premio de mayoría resulta igualmente atractiva para la oposición.

Pero hay un detalle que revela cuán técnico y poco visible es todo esto: los italianos dejaron de prestar atención hace rato. Una encuesta reciente de Ipsos refleja un desinterés general o un gran desconocimiento sobre la propuesta de ley. Es un tema técnico, de interés sobre todo para los auténticos aficionados a la política. Meloni ofrece incentivos adicionales: sostiene que las próximas elecciones servirán para colocar en el Palacio Quirinal a un presidente de derechas cuando Sergio Mattarella finalice su mandato en 2029. Mattarella viene de la centroizquierda. Renzi alberga la sospecha de que Meloni piensa en sí misma como candidata para suceder a Mattarella. Aún es pronto para saberlo. Lo que sí es claro es que la reforma electoral italiana está atrapada entre la ambición de Meloni y la resistencia de sus propios socios, y es probable que el Rosatellum sobreviva porque la reforma es susceptible de fracasar.

El nuevo sistema favorecería a la formación de Meloni frente a sus dos socios de coalición, ya que desaparecerían las circunscripciones uninominales y el sistema pasaría a ser completamente proporcional
— Luca Mancin, politólogo de la Universidad de Milán
Sinceramente, no creo que haya un gran debate público al respecto. Al fin y al cabo, es un tema técnico y de interés sobre todo para los auténticos aficionados a la política
— Luca Mancin
Quer a matéria completa? Leia o original em El Español ↗
Fale Conosco FAQ