Un hombre de cuarenta años llegó a un centro especializado en Hanói con un ictus provocado no por la edad ni por factores de riesgo convencionales, sino por horas de sueño en una postura forzada durante un viaje en automóvil. Su caso ilumina una verdad que la medicina moderna apenas comienza a divulgar ampliamente: el cuerpo humano guarda vulnerabilidades silenciosas en sus arterias cervicales, y el estrés mecánico sostenido puede desencadenar consecuencias devastadoras en personas jóvenes. La disección arterial cervical, responsable de hasta el veinticinco por ciento de los ictus en menores d
La postura al dormir aumenta riesgo de derrame cerebral en personas jóvenes
Un paciente de 40 años sufrió un ictus isquémico agudo que requirió hospitalización en el Centro de Ictus del Hospital Bach Mai.