La polémica de Karlos Arguiñano pelando yuca enciende las redes de Latinoamérica

La yuca representa nuestra cultura, pero no sabía que esto iba a llegar tan lejos
Una creadora dominicana reflexiona sobre cómo un error culinario se convirtió en un debate sobre identidad gastronómica.
Mark

¿Por qué un video de alguien pelando una verdura generó tanta reacción? Parece desproporcionado.

Mimi

Porque la yuca no es solo una verdura para los latinoamericanos. Es un alimento fundamental, cultural. Y además, hay un riesgo real: contiene toxinas en la corteza que pueden enfermar si no se pela correctamente.

Luke

Pero espera. ¿Cuántos casos reales de envenenamiento por yuca mal pelada hay documentados? El artículo dice que contiene glucósidos tóxicos, pero no especifica si el método del pelador de patatas realmente deja toxinas peligrosas o si es más una cuestión de sabor.

Mimi

Es verdad que el artículo no cuantifica el riesgo específico. Lo que sí está claro es que hay una técnica correcta transmitida por generaciones, y Arguiñano la ignoró.

Mark

¿Entonces es más sobre respeto cultural que sobre seguridad real?

Mimi

Ambas cosas. La seguridad es real —la corteza tiene toxinas—, pero el enojo también viene de ver que alguien con plataforma global no consultó a un experto antes de cocinar algo que no es de su tradición.

Luke

El artículo menciona que Arguiñano es un cocinero respetado con décadas de carrera. ¿No es un poco injusto esperar que sea experto en todo ingrediente que toque?

Mimi

Sí, pero eso es exactamente lo que Miguel Ángel Méndez dice: "contar con profesionales que puedan transmitirte el conocimiento". No es que Arguiñano sea malo. Es que cuando tienes una plataforma, consultar a expertos es responsabilidad.

Mark

¿Y qué pasó después? ¿Cambió algo?

Mimi

Los creadores latinoamericanos viralizaron videos educativos. Algunos españoles aprendieron. Otros reaccionaron con xenofobia. Pero la conversación quedó abierta.

Luke

El artículo menciona comentarios xenófobos pero no los cuantifica. ¿Eran la mayoría o una minoría ruidosa?

Mimi

Barreto lo dijo bien: "es solo un porcentaje". La mayoría fue curiosidad genuina o educación. Pero esos comentarios hostiles existieron y dolieron.

Mark

¿Entonces la polémica fue útil al final?

Mimi

Creo que sí. Abrió una puerta para que más españoles entiendan productos latinoamericanos. Y para que los creadores de esos países tengan voz en cómo se cocinan sus ingredientes.

  • La yuca contiene glucósidos tóxicos en su corteza que liberan cianuro
  • El video de Arguiñano acumuló más de 18.000 comentarios en Instagram, 5.000 en TikTok y 3.000 en Facebook
  • Un video educativo de Ladis Vlogs alcanzó casi 400.000 visualizaciones en Instagram
  • La técnica correcta requiere un corte longitudinal para que la corteza salga sola, no un pelador de patatas

La yuca contiene glucósidos tóxicos en su corteza que liberan cianuro; pelarla incorrectamente puede ser peligroso para la salud. Creadores de contenido latinoamericanos viralizaron videos educativos mostrando la técnica correcta, generando debate sobre respeto cultural gastronómico.

El cocinero Karlos Arguiñano generó indignación en redes sociales latinoamericanas al pelar una yuca con pelador de patatas en lugar de cuchillo, ignorando la técnica correcta para eliminar capas tóxicas del tubérculo.

Karlos Arguiñano estaba haciendo lo que lleva décadas haciendo: cocinar en televisión con la seguridad de quien domina su oficio. Hace poco, en su programa, decidió preparar unos chips de yuca como guarnición para una dorada a la lima. Sacó un pelador de patatas —el de siempre, el que cualquiera tiene en casa— y comenzó a pelar la raíz. "Se pela superfácil con el pelador de siempre", dijo. Fue un momento de treinta segundos, nada más. Pero cuando ese clip llegó a las redes sociales, algo se encendió.

En Instagram acumuló más de 18.000 comentarios. En TikTok superó los 5.000. En Facebook llegó a los 3.000. La mayoría provenía de personas de países latinoamericanos donde la yuca no es un ingrediente exótico sino un alimento cotidiano, fundamental. Los mensajes iban desde lo jocoso —"Más de un latinoamericano sufriendo un infarto al verlo"— hasta lo indignado: "Qué ley permite denunciar este crimen?". Algunos hacían comparaciones culturales: "Así es como se siente un italiano cuando parten por la mitad los espaguetis".

La razón de la reacción no era capricho. Miguel Ángel Méndez, cocinero hijo de migrantes ecuatorianos criado en Madrid y ahora al frente del restaurante Ayawaskha, lo explicó con claridad: la yuca requiere una técnica específica. "Hay que hacer un corte longitudinal e ir metiendo el cuchillo o la mano y, automáticamente, la corteza sale sola", señaló. No es lo mismo que una patata. La yuca tiene una corteza que parece madera, gruesa y resistente. Debajo de esa capa exterior marrón hay otra, blanquecina, que también debe eliminarse. Ambas contienen glucósidos tóxicos que liberan cianuro cuando se ingieren. Pelarla mal no es un error de estilo; es un riesgo para la salud.

Tatiana Barreto, periodista y creadora de contenido colombiana afincada en Madrid, fue una de las voces que amplificó el tema. Su madre, de Santander, donde la yuca se cultiva y se consume habitualmente, le envió el video. Barreto admira a Arguiñano —su madre aprendió a hacer pimientos de Padrón viéndolo en televisión— pero vio la oportunidad de educar. "La queja no fue por el chef, que obviamente no tiene que saberlo todo, es que la yuca hay que hacerla de una manera, porque si no, cuando está cruda, mal cocida o mal pelada puede ser mala para la salud", explicó. Agregó un detalle práctico: las yucas que llegan a España desde Latinoamérica vienen con una cera protectora para el viaje, lo que hace la corteza aún más dura. Si no se quitan bien esas capas rosáceas o moradas, la yuca puede saber ácida y arruinar el plato.

Ladis Vlogs, creadora de contenido dominicana, publicó varios videos didácticos mostrando la técnica correcta del corte longitudinal. Su primer video, titulado "enseñándole a Karlos Arguiñano cómo pelar una yuca", alcanzó casi 400.000 visualizaciones en Instagram y otras tantas en TikTok. "Los latinos están ofendidos porque la yuca representa nuestra cultura, pero no sabía que esto iba a llegar tan lejos", comentó. Los comentarios fueron variados: algunos genuinamente curiosos por aprender, otros indignados de que se señalara un error al cocinero español.

La polémica tocó algo más profundo que una técnica culinaria. Barreto se encontró con comentarios que decían "bueno, es que también se puede hacer así", pero también con otros más hostiles: que en su país "no tienen peladores" o que se fuera a comer a "su selva". "Esas personas no son toda España, obviamente, es solo un porcentaje que viene a sacar su xenofobia por las redes", reflexionó. Pero también vio lo positivo: "Cada vez la cultura y los productos de Latinoamérica van llegando más a España y los españoles se abren mucho a probar nuestra gastronomía".

Méndez, desde su restaurante, ofreció una perspectiva más templada. "Está claro que don Karlos Arguiñano no tiene nada que demostrarle a nadie, pero ha tocado un producto cuyas aplicaciones es fácil confundir con las de una patata. El tema es entender bien los productos que vienen de fuera y contar con profesionales que puedan transmitirte el conocimiento". Señaló que la despensa española es tan amplia que es normal que se escapen cosas de fuera. Lo que importa es estar abierto a aprender. Esta pequeña polémica, como otras antes —la paella con chorizo de Jamie Oliver indignó a España hace una década—, refleja cómo los totems gastronómicos despiertan pasiones. Pero también puede servir para algo más constructivo: seguir conociendo otras cocinas, nutriéndose de ellas, y entender que no todos sabemos todo.

Hay que hacer un corte longitudinal e ir metiendo el cuchillo o la mano y, automáticamente, la corteza sale sola
— Miguel Ángel Méndez, cocinero
La yuca hay que hacerla de una manera, porque si no, cuando está cruda, mal cocida o mal pelada puede ser mala para la salud
— Tatiana Barreto, creadora de contenido colombiana
Contact Us FAQ