Cinco años después de la erupción del volcán Tajogaite, La Palma enfrenta una paradoja dolorosa: mientras el paisaje físico se reconstruye lentamente, la ausencia de una conmemoración institucional en el aniversario ha reabierto una herida que muchos residentes creían merecer reconocimiento. Las catástrofes no terminan cuando se apaga el fuego; terminan, si es que terminan, cuando quienes sufrieron sienten que su dolor ha sido visto y nombrado por quienes tienen la responsabilidad de hacerlo.
La Palma reclama conmemoración institucional cinco años después de la erupción volcánica
La erupción volcánica causó muertes y desplazamiento de población, con impacto emocional y psicológico duradero en los residentes de La Palma.