El bombardeo de 11 horas destruyó edificios residenciales en cinco distritos de Kiev, con seis plantas colapsadas en un edificio de nueve pisos. Zelensky reclama urgentemente más defensas antiaéreas en la cumbre de la OTAN del 7-8 de julio, particularmente licencias para misiles Patriot.
La ONU condena el mayor ataque ruso contra Kiev: al menos 20 muertos
Casi seiscientos proyectiles en once horas sostenidas
¿Por qué este ataque en particular fue tan devastador comparado con otros bombardeos anteriores?
La escala fue simplemente mayor. Casi seiscientos proyectiles en once horas sostenidas. No fue un ataque puntual sino una campaña concentrada diseñada para causar el máximo daño. Eso es lo que lo distingue.
¿Y por qué ahora? ¿Qué cambió en la estrategia rusa?
Moscú dice que es represalia por los ataques ucranianos contra petróleo. Pero también es timing político. Zelensky estaba en el extranjero, la cumbre de la OTAN se acerca. Rusia quería enviar un mensaje: que puede golpear cuando quiera.
¿Cree que Zelensky conseguirá lo que pide en la cumbre?
Eso depende de los aliados occidentales. Tiene argumentos fuertes ahora: veinte civiles muertos, edificios derrumbados, un centro médico destruido. Pero las decisiones sobre armamento son políticas, no solo humanitarias.
¿Esto termina aquí o es el comienzo de algo peor?
Peskov ya dijo que Rusia seguirá incrementando la presión. Zelensky habla de una ofensiva de cuarenta días. Ambos lados están en una lógica de escalada. Nadie está retrocediendo.
¿Qué significa eso para los civiles en Kiev?
Significa que las sirenas de alerta aérea seguirán sonando. Significa más noches en refugios. Significa que la gente vive sabiendo que en cualquier momento puede haber explosiones. Eso es lo que cambió desde febrero de dos mil veintidós.
Der Puls
- 496 drones y 74 misiles lanzados en 11 horas de bombardeo continuo
- Al menos 20 civiles muertos y más de 90 heridos
- Seis plantas de un edificio de nueve pisos colapsaron en el distrito de Darnytskyi
- Zelensky reclama licencias para misiles Patriot en la cumbre de la OTAN del 7-8 de julio
El bombardeo de 11 horas destruyó edificios residenciales en cinco distritos de Kiev, con seis plantas colapsadas en un edificio de nueve pisos. Zelensky reclama urgentemente más defensas antiaéreas en la cumbre de la OTAN del 7-8 de julio, particularmente licencias para misiles Patriot.
Rusia lanzó 496 drones y 74 misiles contra Kiev en el ataque más devastador desde 2022, dejando al menos 20 muertos y 90 heridos. La ONU exigió el cese inmediato de ataques contra civiles.
A las dos de la madrugada del jueves, las sirenas de alerta aérea comenzaron a sonar en Kiev. Lo que siguió fue once horas de bombardeo sostenido, oleada tras oleada de explosiones que iluminaron el cielo nocturno de la capital ucraniana. Cuando amaneció, al menos veinte civiles estaban muertos y más de noventa heridos. Los equipos de emergencia seguían extrayendo cuerpos de entre los escombros de edificios residenciales derrumbados. Fue el ataque más devastador contra Kiev desde que Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022.
La magnitud del bombardeo fue sin precedentes en esta fase del conflicto. Rusia lanzó cuatrocientos noventa y seis drones y setenta y cuatro misiles, entre ellos veinticuatro balísticos, según reportó la Fuerza Aérea ucraniana. Las explosiones se concentraron en cinco distritos de la ciudad. En Darnytskyi, seis plantas de un edificio de nueve pisos se desplomaron completamente. En Desnianskyi, personas quedaron atrapadas bajo los escombros. Un centro médico fue alcanzado directamente, dejando cinco trabajadores de la salud heridos, uno de ellos en estado crítico. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó daños en al menos treinta puntos de la ciudad, la mayoría viviendas e infraestructura civil. El viernes fue declarado día de luto oficial en la capital.
Antes de que los ataques comenzaran, el presidente Volodímir Zelensky ya había advertido desde Dublín, donde se encontraba en una visita oficial a Irlanda, que Moscú preparaba un "ataque masivo". Acortó su agenda y regresó a Kiev antes del bombardeo. Tras conocer el balance de víctimas, volvió a dirigirse a sus aliados occidentales con un mensaje urgente: necesitaba más defensas antiaéreas, particularmente licencias para producir misiles interceptores compatibles con los sistemas Patriot. Con la cumbre de la OTAN programada para el siete y ocho de julio, Zelensky dejó claro que el suministro de sistemas de defensa aérea era "una prioridad absoluta y crítica".
Moscú justificó el bombardeo como represalia por los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber apuntado a plantas de ensamblaje de drones, fábricas de componentes para misiles y depósitos de combustible. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que Rusia seguiría "incrementando la presión sobre el régimen de Kiev". Sin embargo, las autoridades ucranianas publicaron imágenes de bloques residenciales destruidos que contradecían la versión rusa sobre la naturaleza exclusivamente militar de los objetivos.
La condena internacional fue inmediata. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó "enérgicamente" el bombardeo. Su portavoz, Stéphane Dujarric, emitió un comunicado declarando que "los ataques contra civiles y contra infraestructuras civiles, dondequiera que se produzcan, constituyen una clara violación del derecho internacional humanitario y deben cesar de inmediato".
Este ataque se inscribe en una espiral de escalada que ha caracterizado los últimos meses del conflicto. Ucrania ha intensificado sus operaciones de largo alcance en lo que Zelensky describió como una "ofensiva relámpago de cuarenta días" dirigida a golpear la industria petrolera rusa y forzar negociaciones. El dos de junio, un bombardeo ruso anterior con seiscientos cincuenta y seis drones y setenta y tres misiles dejó veintitrés muertos en territorio ucraniano. La ofensiva terrestre rusa de primavera-verano de dos mil veintiséis no logró avances significativos, según evaluó el Instituto para el Estudio de la Guerra con sede en Washington. Ambos bandos parecen haber optado por una estrategia de castigo mutuo contra infraestructura civil e industrial, una escalada que muestra pocas señales de desaceleración.
Bemerkenswerte Zitate
Los ataques contra civiles y contra infraestructuras civiles constituyen una clara violación del derecho internacional humanitario y deben cesar de inmediato— Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU
El suministro de sistemas de defensa aérea es una prioridad absoluta y crítica— Volodímir Zelensky, presidente de Ucrania