Durante cinco siglos, un mapa diseñado para los navegantes del siglo XVI moldeó silenciosamente la percepción humana del mundo, agrandando a las potencias occidentales y empequeñeciendo a África, América del Sur y Asia. La Organización de las Naciones Unidas ha aprobado ahora una nueva proyección cartográfica que restituye proporciones más fieles a la realidad geográfica, en una votación casi unánime que solo encontró la oposición de Estados Unidos bajo la administración Trump. El gesto es más que técnico: es el reconocimiento de que las herramientas con las que aprendemos a ver el mundo tambi