En el corazón de África Central, una epidemia de ébola ha crecido en cien días hasta convertirse en la más mortífera que ha conocido la República Democrática del Congo, reclamando más de 2.500 vidas en un territorio devastado por décadas de conflicto. La Organización de Naciones Unidas advierte que el virus avanza más rápido que la capacidad humana de contenerlo, y que sin financiación internacional urgente, la respuesta sanitaria podría colapsar antes de que llegue cualquier solución. Es una crisis que recuerda, una vez más, que las epidemias no se detienen solas: las detienen las decisiones
La ONU alerta de la expansión "exponencial" del brote de ébola
2.516 muertes confirmadas, 160 profesionales sanitarios infectados con 43 fallecidos, y miles de personas desplazadas en zonas afectadas por conflictos armados.