La ONU enfrenta su cumbre más tensa con guerras abiertas en Irán, Gaza y Ucrania, además de amenazas existenciales como el cambio climático y la IA. El encuentro Trump-Delcy Rodríguez el martes simboliza el restablecimiento de relaciones entre EE.UU. y Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
La ONU afronta su cónclave más tenso: Irán, Gaza, Ucrania y la IA en el último acto de Guterres
Es difícil imaginar un escenario tan amenazador como el que enfrentamos ahora
¿Por qué esta Asamblea General es tan diferente a las anteriores? ¿Qué la hace tan tensa?
Guterres mismo lo dijo: es difícil imaginar un escenario más amenazador. Tienes guerras abiertas en Irán, Gaza y Ucrania simultáneamente, y además la ONU está paralizada. No puede cumplir su función básica de mantener la paz.
Pero eso no es nuevo. La ONU ha estado paralizada durante años. ¿Qué hace que esta semana sea diferente?
Es la última cumbre grande de Guterres. Deja el cargo el 31 de diciembre. Y además, hay encuentros muy específicos que marcan cambios reales: Trump con Delcy Rodríguez sobre Venezuela, Xi en Washington en lugar de Nueva York.
¿Qué significa que Xi no vaya a Nueva York?
Significa que las decisiones importantes ya no se toman en la ONU. Se toman en encuentros bilaterales entre potencias. La cumbre Xi-Trump en Washington le roba toda la atención a la Asamblea General.
Pero espera. ¿Tenemos confirmación de que Xi no irá? El texto dice que delegará en altos cargos diplomáticos. ¿Eso es una decisión consciente o simplemente protocolo?
Es una decisión consciente. Podría haber ido a Nueva York antes de Washington, pero eligió no hacerlo. Eso es simbólico.
¿Y el encuentro Trump-Delcy? ¿Qué significa realmente?
Significa que Maduro está en una cárcel federal en Brooklyn, muy cerca de la ONU, y que Estados Unidos está tomando control de las reservas de petróleo de Venezuela. Es un cambio de régimen sin que haya transición democrática.
¿Pero eso está confirmado? ¿O es lo que el texto sugiere que está pasando?
El texto dice que el encuentro "materializará el restablecimiento de la cooperación y la caída de sanciones a cambio del control estadounidense de parte de las reservas de petróleo". Eso es lo que está sobre la mesa.
¿Y la inteligencia artificial? ¿Por qué es un tema de la ONU?
Guterres la considera un riesgo existencial, junto con el cambio climático. Pero la ONU lleva años discutiendo cómo regularla sin lograr nada. Trump se opone a límites que frenen el sector.
¿Hay algún acuerdo real en la mesa sobre IA, o es solo conversación?
Solo conversación. Guterres reunió a líderes el lunes, pero todo apunta a que cualquier regulación real solo vendrá si Estados Unidos y China se ponen de acuerdo.
Il Polso
- Guterres deja el cargo el 31 de diciembre tras diez años como secretario general
- Nicolás Maduro está en una cárcel federal en Brooklyn durante la Asamblea General
- Xi Jinping estará en Washington con Trump en lugar de en Nueva York durante la cumbre de la ONU
- Una quinta parte del petróleo y gas globales pasa por el Estrecho de Ormuz, actualmente en disputa
La ONU enfrenta su cumbre más tensa con guerras abiertas en Irán, Gaza y Ucrania, además de amenazas existenciales como el cambio climático y la IA. El encuentro Trump-Delcy Rodríguez el martes simboliza el restablecimiento de relaciones entre EE.UU. y Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
La Asamblea General de la ONU se reúne en medio de crisis globales: tensiones con Irán, guerra en Gaza y Ucrania, mientras se debate la regulación de la inteligencia artificial. El encuentro entre Trump y Delcy Rodríguez marca un giro en relaciones con Venezuela.
La Asamblea General de las Naciones Unidas se abre esta semana en Nueva York bajo una presión que no tiene precedentes recientes. António Guterres, quien dejará su cargo como secretario general el 31 de diciembre, presidirá lo que será su última gran cumbre internacional en un momento en el que el planeta enfrenta simultáneamente guerras abiertas, tensiones nucleares y amenazas que la organización apenas logra nombrar, mucho menos contener.
Guterres ha descrito el escenario actual como más amenazador que cualquiera que haya enfrentado en sus diez años al frente de la ONU. En declaraciones recientes, señaló que cuando asumió el cargo hace una década nadie podría haber predicho una situación tan grave en materia de paz y seguridad, con niveles de desigualdad tan dramáticos y dos riesgos existenciales que dominan el horizonte: el cambio climático y la inteligencia artificial. Estos temas marcarán una Asamblea General que llega en medio de una crisis más profunda aún: la propia parálisis de la organización para cumplir su mandato fundamental de mantener la paz, agravada por problemas de confianza, imagen y salud financiera.
Irán es quizás el conflicto más inmediato. La guerra no se ha cerrado, y su impacto en la economía global sigue siendo crítico. La disputa por el control del Estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y gas mundiales, permanece abierta. A esto se suma un nuevo frente: las operaciones de milicias hutíes en Yemen, respaldadas por Teherán, que amenazan con cerrar otra ruta marítima crucial en el mar Rojo. Donald Trump probablemente no dedicará mucho tiempo a este tema en su discurso del martes, pero el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, también estará en Nueva York y sin duda lo hará.
Gaza, que dominó la agenda de la Asamblea General hace un año en medio de un impulso diplomático internacional para reconocer a Palestina como estado, ocupará un lugar más secundario esta vez. Aunque habrá eventos dedicados a la otra gran crisis de Oriente Medio, incluyendo una conferencia organizada por Francia, Reino Unido, Canadá y Arabia Saudí para revitalizar la solución de dos estados, un objetivo que rechazan tanto Israel como Estados Unidos. La llegada de Benjamín Netanyahu el jueves generará tensión. El primer ministro israelí, quien vive momentos de fricción con Washington por los abusos israelíes en Cisjordania, defenderá la política de su gobierno en Gaza y la guerra conjunta contra Irán. Se espera que sea recibido con protestas masivas en Nueva York, aunque el alcalde Zohran Mamdani, quien durante su campaña electoral sugirió la posibilidad de arrestar a Netanyahu si visitaba la ciudad, ha dado marcha atrás y anunció que ni siquiera se unirá a las manifestaciones.
Ucrania llega a una de sus fases más intensas y duras, con perspectivas de entendimiento cada vez más lejanas. Volodímir Zelenski viajará a Nueva York con el objetivo de recordar al mundo que esa guerra sigue viva y, especialmente, para recordárselo a Trump, con quien se reunirá en los márgenes de la ONU el martes. El Consejo de Seguridad dedicará una sesión más a este conflicto, y Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, se verá con su homólogo ruso, Sergei Lavrov.
Pero quizás el momento más simbólico de la semana será el encuentro entre Trump y Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, previsto para el martes. Este encuentro representa la materialización de una nueva relación entre Estados Unidos y Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, quien observará todo desde una celda en una cárcel federal en Brooklyn, muy cerca de la sede de la ONU. Rodríguez será la primera persona en la jefatura del Estado venezolano que pronuncie un discurso ante la Asamblea General desde 2018, lo hará el jueves. El encuentro Trump-Delcy simboliza el restablecimiento de la cooperación y la caída de sanciones a cambio del control estadounidense de parte de las reservas de petróleo de Venezuela, sin que una transición democrática aparezca en el horizonte.
Mientras tanto, la presencia de Xi Jinping en Washington durante la semana de la ONU, en lugar de en Nueva York, es un síntoma más de la pérdida de relevancia del multilateralismo de la organización. Xi celebrará una cumbre muy esperada con Trump desde el miércoles hasta el viernes, robando atención a la ONU. La capacidad de ambas potencias de mantener una tregua en su guerra comercial y encontrar acuerdos en asuntos centrales, desde la regulación de la inteligencia artificial hasta la resolución de la guerra de Irán, subraya cómo las decisiones verdaderamente importantes se toman ahora en encuentros bilaterales, no en el foro multilateral.
Sobre la inteligencia artificial, la ONU lleva años discutiendo marcos y estrategias para su regulación sin lograr un impacto significativo. Guterres reunió el lunes a un grupo de jefes de Estado y líderes tecnológicos para discutir su regulación, pero todo apunta a que poco se conseguirá. Trump se ha mostrado contrario a poner límites al sector que aminoren su dinamismo, responsable de los últimos récords en bolsa. Cualquier regulación real probablemente solo vendrá del entendimiento entre Estados Unidos y China.
Citazioni salienti
Entonces nadie podía predecir que estaríamos en una situación tan nefasta como la actual en paz y seguridad, con un nivel de desigualdad tan dramático como el que estamos ahora y con dos asuntos que suponen riesgos existenciales: el cambio climático y la inteligencia artificial— António Guterres, secretario general de la ONU