Desde los laboratorios de la Universidad de Tulane llega una advertencia que reencuadra algo tan cotidiano como la luz que se filtra por la ventana mientras dormimos: no es solo una perturbación del sueño, sino un agente que remodela físicamente el corazón. Un análisis de más de once mil personas, publicado en el European Heart Journal, documenta por primera vez que la exposición nocturna a niveles de luz superiores a tres lux provoca engrosamiento ventricular y pérdida de contractilidad cardíaca, los mismos cambios que el organismo produce cuando intenta adaptarse a un daño crónico. La oscuri