En una época marcada por la ansiedad y la hiperproductividad, el hospital Pirovano de Buenos Aires ofrece un taller gratuito donde grupos de personas se reúnen a contemplar la luna llena junto al río, en Vicente López. Lo que parece un gesto simple esconde una propuesta profunda: recuperar la capacidad de asombro como acto de salud mental. Frente a la cultura que condenó 'estar en la luna' como distracción, este programa propone exactamente lo contrario — que detenerse ante lo maravilloso no es una falla, sino una forma de sanar.