Veinticinco años después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, la literatura estadounidense revela una nación que nunca terminó de procesar su herida más visible. Lo que comenzó como duelo colectivo ante miles de muertos se fue transformando, con el paso de los años, en un mapa de fracturas internas: guerras, vigilancia, identidad y justicia inconclusa. Los escritores no han encontrado respuestas, pero han sabido nombrar con precisión la ausencia de ellas.
La literatura y el legado del 11-S: del trauma global al conflicto local 25 años después
Miles de personas murieron en los ataques del 11 de septiembre de 2001; algunos perpetradores permanecen detenidos en Guantánamo.