En la frontera de Ceuta, donde el mar y la tierra trazan una línea que separa mundos, la jueza Tardón ha puesto en marcha una investigación de alcance inusual: veintiuna unidades de policía, inteligencia y ejército convocadas para responder una pregunta que va más allá de lo humanitario. No se pregunta solo quién cruzó, sino quién lo hizo cruzar, con qué dinero y con qué propósito. En ese giro —del drama migratorio al posible crimen organizado o la maniobra geopolítica— España redefine cómo lee sus propias fronteras.
La jueza moviliza 21 unidades policiales y militares en la investigación del salto masivo
Entrada masiva de migrantes en Ceuta, aunque el artículo no especifica número de personas ni impacto directo documentado.