En agosto de 2026, la inflación en Baleares alcanzó el 4,4%, superando los convenios salariales pactados en torno al 4% y erosionando silenciosamente el poder adquisitivo de los trabajadores. Vivienda, transporte y alimentos —los pilares irrenunciables de cualquier hogar— lideran las subidas, recordándonos que los números macroeconómicos siempre tienen un rostro humano. Los sindicatos, conscientes de que un salario que no crece al ritmo de la vida real es un salario que mengua, exigen recuperar las cláusulas de revisión salarial como herramienta de justicia cotidiana.
La inflación del 4,4 % devora las subidas salariales y obliga a revisar los convenios
Los trabajadores están reduciendo gastos en alimentación, energía y mantenimiento de vivienda, afectando su calidad de vida.