Los bancos ya han descontado la demanda futura en el precio inicial
Históricamente, la inclusión en índices generaba repuntes predecibles, pero la sofisticación del mercado ha reducido estas ganancias seguras a medida que más actores anticipan el movimiento. SpaceX ya subió un 19% el primer día, añadiendo 339.000 millones en valor de mercado, lo que sugiere que gran parte de la demanda futura de fondos indexados ya está reflejada en el precio.
- SpaceX salió a bolsa a 1,8 billones de dólares, con precio inicial de 135 dólares por acción
- Subió 19% el primer día, añadiendo 339 mil millones de dólares en valor de mercado
- Se incorporará a índices en los próximos 15 días (CRSP en 5 días, FTSE Russell en 10, MSCI en 10, Nasdaq-100 en 15)
- Tesla subió 70% antes de entrar en el S&P 500 en 2020, pero cayó 6,5% el día de la incorporación
Los inversores apuestan a ganancias garantizadas cuando SpaceX se incorpore a índices bursátiles, pero la mecánica del mercado sugiere que los bancos ya han descontado esta demanda en el precio inicial de 135 dólares.
La salida a bolsa de SpaceX a 1,8 billones de dólares ha generado una creencia casi universal entre los inversores: que su incorporación inminente a varios índices bursátiles importantes constituye una apuesta segura. La lógica parece impecable. Cuando SpaceX entre en el Nasdaq-100 y otros índices en los próximos días, los fondos que replican esos índices estarán obligados a comprar acciones sin importar el precio. Quien haya comprado antes de esa incorporación podría vender a esos fondos a un precio más elevado, capturando lo que muchos ven como dinero prácticamente garantizado. Es un arbitraje que los operadores han ejecutado durante décadas, pero en el caso de SpaceX, la mecánica del mercado sugiere que esta vez las cosas funcionarán de manera muy distinta.
Los bancos de inversión que coordinaron la oferta pública inicial —Goldman Sachs, Morgan Stanley y otros— no son ingenuos. Sabían exactamente qué iba a ocurrir cuando SpaceX se incorporara a los índices. La controversia pública sobre si era apropiado acelerar su entrada en los índices, algo que solo S&P rechazó entre los cuatro grandes proveedores de índices, significaba que prácticamente todos los participantes del mercado entendían la operación. Los banqueros fijaron el precio inicial en 135 dólares por acción con pleno conocimiento de que la demanda de los fondos indexados estaba a punto de llegar. A menos que hayan actuado con generosidad inusual, ese precio ya debería reflejar una buena parte de esa demanda futura. El aumento del 19 por ciento el primer día de negociación añadió 339 mil millones de dólares al valor de mercado de la empresa, una ganancia que por sí sola supera el valor total de Netflix.
La sofisticación del mercado moderno ha erosionado lo que alguna vez fue un repunte predecible y confiable tras la inclusión en índices. El profesor Vijay Singal de Virginia Tech ha documentado que entre 1989 y 2002, las acciones ganaban en promedio un 8,4 por ciento desde el anuncio de su entrada al S&P 500 hasta su incorporación efectiva. Pero ese patrón se ha debilitado significativamente con el tiempo, incluso mientras la indexación pasiva ha crecido enormemente. La razón es que los fondos de cobertura y otros operadores sofisticados ahora anticipan estos movimientos y se adelantan a los compradores de índices. Para SpaceX, el arbitraje es particularmente difícil porque no hay acciones comparables que vender para cubrir el riesgo sectorial, y la volatilidad esperada hace que mantener la posición sea arriesgado para quienes intenten ejecutar esta estrategia.
La estructura de la oferta pública también trabaja en contra de quienes apuestan a ganancias adicionales. Los suscriptores tienen una opción conocida como "green shoe" que les permite emitir 11,2 mil millones de dólares adicionales en acciones durante los primeros treinta días. Esto aumentará el número de acciones en circulación en 83 millones, facilitando que los fondos indexados encuentren vendedores dispuestos. El volumen de negociación ya es extraordinario: el viernes se negociaron 522 millones de las 556 millones de acciones en circulación, lo que sugiere que no hay escasez de oferta. Cuando los fondos indexados finalmente compren, sus adquisiciones representarán solo una fracción de ese volumen masivo, lo que limitará el impacto en el precio.
La historia de Tesla ofrece una lección instructiva sobre los riesgos de esta apuesta. Cuando Tesla fue aceptada en el S&P 500 en diciembre de 2020, sus acciones subieron un 70 por ciento en el mes anterior a la incorporación, impulsadas por operadores que anticipaban la llegada de compradores insensibles al precio. Pero el día de la incorporación real, las acciones cayeron un 6,5 por ciento. Las expectativas habían subido demasiado. Dos años después, la acción estaba por debajo del nivel que tenía cuando fue aceptada por el índice. Arm Holdings presenta un caso diferente pero igualmente instructivo: aunque los fondos indexados tendrán que triplicar sus posiciones en dos semanas debido a las nuevas normas de entrada acelerada, las acciones se han mantenido estables desde el anuncio de estos cambios, sin experimentar el repunte que muchos habrían predicho.
La naturaleza casi mítica de SpaceX —una empresa real con cohetes reales, no un emoji de cohete— podría atraer a operadores minoristas y especuladores que intenten impulsar el precio al alza antes de la incorporación a los índices. Singal sigue esperando un repunte del 5 por ciento o más cuando SpaceX entre finalmente en los índices. Pero incluso si eso ocurre, la evidencia histórica sugiere que cualquier ganancia será temporal. Lo que podemos afirmar con confianza es que si hay un repunte cuando los fondos indexados compren, gran parte de él se revertirá poco después. Los bancos de inversión ya han descontado la demanda futura en el precio inicial. Lo que queda es principalmente especulación, no arbitraje.
Notable Quotes
El repunte medio ha disminuido desde entonces, a pesar de que la indexación ha aumentado— Vijay Singal, profesor de Virginia Tech
Los fondos de cobertura intentan adelantarse a los inversores en índices— Vijay Singal, profesor de Virginia Tech
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué los bancos de inversión habrían fijado un precio que ya refleja la demanda de los fondos indexados? ¿No querrían dejar dinero sobre la mesa?
Querrían, pero no pueden. Todos en el mercado sabían que SpaceX entraría en los índices casi inmediatamente. Los bancos saben que los fondos indexados comprarán sin importar el precio. Así que si fijan el precio demasiado bajo, pierden dinero en la oferta inicial. El equilibrio es: ofrecer un descuento suficiente para que el primer día sea exitoso, pero no tanto como para dejar ganancias obvias para los arbitrajistas.
Entonces el aumento del 19 por ciento el primer día ya capturó esa demanda futura.
Exactamente. Ese aumento de 339 mil millones de dólares en valor de mercado es enorme. Sugiere que el mercado ya ha precificado mucha de la compra que vendrá de los fondos indexados. Los operadores sofisticados compraron antes, anticipando lo que sucedería.
Pero Tesla subió 70 por ciento antes de entrar en el S&P 500.
Sí, pero eso fue hace seis años, cuando menos gente entendía esta mecánica. Ahora es diferente. Los fondos de cobertura se adelantan. Los operadores entienden el juego. Y cuando finalmente llegó el día de la incorporación de Tesla, las acciones cayeron 6,5 por ciento. Las expectativas habían subido demasiado.
¿Entonces no hay dinero gratis en la incorporación a índices?
Puede haberlo, pero es mucho menos seguro que hace veinte años. La sofisticación del mercado ha erosionado esa ventaja. Y en el caso de SpaceX, hay factores adicionales: el volumen es masivo, hay muchas acciones disponibles, y los bancos pueden emitir más acciones si lo necesitan. Todo eso reduce el impacto de la compra de los fondos indexados.
¿Entonces quién gana aquí?
Los bancos de inversión ganan, porque fijaron el precio sabiendo lo que vendría. Los operadores que compraron muy temprano ganan. Pero los que compran ahora, esperando que la incorporación a índices sea dinero garantizado, probablemente pierdan. O al menos, no ganarán lo que creen que van a ganar.